De la mano de Rob Savage, con Jessica Chastain, Other Mommy arribó a los cines este 8 de octubre.
Other Mommy es una adaptación de la novela de Josh Malerman, Incidents Around the House. Cuando uno acude a la sala con la expectativa de que la producción estuvo a cargo de James Wan y Jason Blum, detrás de Atomic Monster y Blumhouse Productions, estima que la cinta estará a la altura: comienza a toda orquesta y se va desinflando con el paso de las escenas.
La historia sigue a Bela (Arabella Olivia Clark), una niña de siete años cuya vida se modifica cuando un ente sobrenatural llamado la “Otra Mamá” se manifiesta en su cuarto. La criatura “cobra vida” en la forma de su madre, Úrsula (Jessica Chastain), y al principio se presenta como una figura cercana y curiosa, aunque pronto revela su verdadera intención: obtener el corazón de Bela. La tercera pata de la familia es Russ (Jay Duplass), quien se muestra como un padre muy cercano a la niña, pero con poco desempeño para las tareas domésticas.
La premisa plantea un escenario con potencial para explorar el miedo infantil, la identidad materna y la fragilidad de la confianza, pero nunca desarrolla ese mismo potencial debido a que abusa de los jump scares y los movimientos repentinos con cambios de sonido. Rob Savage mantiene buenos planos, como en sus películas anteriores, pero no logra cautivar al espectador durante varias escenas, debido a que la intensidad brindada no condice con el desarrollo demostrado: nunca se llega a construir una verdadera atmósfera de tensión y terror.
El CGI, una deuda en la cinta
La visualización a través de los efectos especiales es poco convincente, por lo que no muestra lo que debería. A su vez, el espectador puede sumergirse por momentos en la historia, pero, en otros, verá que no hay demasiada cohesión en la historia.
A su vez, esta historia muestra la fragilidad de lo infantil y también de las relaciones intrafamiliares, pero ambas socavan siempre ante los intentos de sorprender al espectador con una nueva escena de persecución o aparición de la entidad, que deja todo a mitad de camino.
La aparición de “especialistas” de conjuros, de una abuela materna que da consejos y un final un poco absurdo terminan sepultando una cinta que tenía muchísimo más potencial del que terminó demostrando a través de 1 hora y media.
Calificación: 5/10.








































