Hernán Goldfrid reúne a dos grandes figuras del cine argentino en una comedia de suspenso con una premisa atractiva, pero algunos problemas de desarrollo.
Ricardo Darín y Diego Peretti vuelven a compartir pantalla en Lo dejamos acá, la nueva película de Hernán Goldfrid que combina comedia negra, suspenso y un particular juego psicológico. Con estreno en Netflix previsto para el 16 de octubre, el film parte de una idea interesante y encuentra en sus protagonistas su principal fortaleza, aunque no consigue sostener todas sus posibilidades hasta el final.
La película, exhibida en el Festival de San Sebastián, marcó el regreso de Goldfrid al mundo del séptimo arte luego de más de una década. El director de Tesis sobre un homicidio vuelve a trabajar con Darín en una historia escrita por Emanuel Diez, guionista de El encargado y Nada.
¿De qué va la cinta?
Darín se mete en la piel de Ulises Verón, un prestigioso psicólogo que, cansado de los fracasos de su profesión, decide rechazar un premio a su trayectoria y cuestionar públicamente los métodos tradicionales de la terapia. Su particular forma de trabajar consiste en intervenir directamente en la vida de sus pacientes, convencido de que puede ayudarlos a resolver sus problemas de manera más efectiva.
Todo cambia con la llegada de Martín Bouchard (Peretti), un escritor exitoso que atraviesa un bloqueo creativo y depende del alcohol para encontrar inspiración. Ulises acepta el desafío de ayudarlo, pero sus métodos poco convencionales pronto convierten la relación entre ambos en un enfrentamiento de egos, manipulaciones y situaciones cada vez más inquietantes.
La dupla Darín y Peretti, es sin dudas el gran atractivo
La película encuentra sus mejores momentos en la simbiosis de ambos. Darín construye a un terapeuta convencido de tener siempre la razón, mientras que Peretti aporta los matices de un escritor que no está dispuesto a dejarse manejar fácilmente.
La química entre ambos sostiene buena parte del relato y permite que los diálogos funcionen incluso cuando el guion no profundiza demasiado en sus personajes. También se destacan las intervenciones de Antonia Bengoechea como Paula, la hija y asistente de Ulises, y de Inés Efron dentro de la galería de pacientes.
Goldfrid acompaña estas actuaciones con una puesta en escena cuidada, especialmente en los encuentros entre el terapeuta y su paciente, donde la tensión se construye a partir de las miradas, los silencios y las intenciones ocultas.
El principal problema de Lo dejamos acá aparece cuando la historia intenta abandonar la comedia para convertirse en un thriller psicológico más oscuro. La película introduce giros y situaciones que buscan sorprender, pero no siempre consigue integrarlos de manera natural con lo que venía construyendo.

La idea de un profesional que rompe los límites de su propia disciplina ofrecía posibilidades para explorar la manipulación, la ética y las contradicciones humanas. Sin embargo, el guion prefiere avanzar hacia un juego de suspenso que, por momentos, deja de lado la profundidad de sus personajes y se vuelve vacío.
¿Vale la pena ver Lo dejamos acá?
Lo dejamos acá es una película entretenida, prochoclera, como se estila decir en el último tiempo. La mezcla entre humor negro y suspenso le permite construir momentos de tensión, aunque el desarrollo termina siendo menos sólido de lo esperado.
El resultado es una propuesta correcta para ver en Netflix, sostenida principalmente por el talento de Darín y Peretti, que deja la sensación de que podía haber llegado bastante más lejos.
Calificación: 6/10.















































