Tim Curry murió a los 80 años, dejando una carrera inolvidable y un personaje que nació de un supuesto fracaso para convertirse en un ícono del cine de culto.
Tim Curry murió este miércoles a los 80 años, dejando una carrera marcada por personajes inolvidables como Pennywise en It, el mayordomo Wadsworth en Clue y, por supuesto, el Dr. Frank-N-Furter en The Rocky Horror Picture Show. Pero justamente aquella película que terminó convirtiéndolo en un ícono de culto fue, en sus comienzos, una de las mayores preocupaciones de su carrera.
Cuando The Rocky Horror Picture Show llegó a los cines en 1975, Curry tenía apenas 29 años y ya había interpretado a Frank-N-Furter en la versión teatral del musical de Richard O’Brien. Sin embargo, el desembarco cinematográfico no tuvo el éxito esperado y el actor llegó a pensar que la película podía significar el final de su carrera en el cine.
“Fue un fracaso. Y estaba destrozado… Pensé que bien podría ser el final de mi carrera en el cine”, recordó Curry décadas después, al hablar sobre el estreno de la película.
El cambio de rumbo por las funciones nocturnas
El panorama cambió de manera inesperada cuando comenzaron las funciones de medianoche. A partir de 1976, las proyecciones empezaron a convertirse en verdaderos acontecimientos: los espectadores iban disfrazados, gritaban respuestas a los personajes, arrojaban objetos y participaban activamente de las escenas.
Así nació uno de los fenómenos de culto más importantes de la historia del cine. The Rocky Horror Picture Show dejó de ser considerada un fracaso para transformarse en una película generacional y en una experiencia cinematográfica que continúa vigente cinco décadas después.

Para Curry, además, Frank-N-Furter terminó siendo mucho más que un personaje. El científico excéntrico y provocador se convirtió en su papel más emblemático y en una figura que ayudó a que miles de espectadores se animaran a expresarse sin miedo a los prejuicios. El propio actor contó que conoció personas que, después de ver la película, se sintieron capaces de decir o hacer aquello que siempre habían querido.
“Dio permiso a muchos adolescentes para ser diferentes”, había explicado Curry en una entrevista con CBS Sunday Morning.
La película también terminó teniendo un impacto comercial extraordinario para una producción cuyo presupuesto fue inferior al millón de dólares: con el paso de las décadas, acumuló alrededor de 166 millones de dólares en recaudación mundial.
Y aunque Tim Curry construyó después una carrera enorme en cine, televisión y teatro con títulos como Annie, Legend, Clue, Home Alone 2 y la miniserie It, siempre hubo un personaje que ocupó un lugar especial en la cultura popular: el inolvidable Dr. Frank-N-Furter.
Lo que alguna vez creyó que podía arruinar su carrera terminó siendo, paradójicamente, el papel que aseguró para siempre su lugar en la historia del cine de culto. La cinta está disponible en Disney+.



































