El 4 de diciembre se estrenó el remake live-action en el catálogo de Disney+ de nuestro país. En Cinéfilos te contamos las diferencias con el famoso clásico.

El 4 de diciembre finalmente llegó Mulan a Argentina. La película se estrenó a través de Disney+ y como era de esperar dividió al público en dos bandos: la aman o la odian, no hay punto intermedio. Muchos se indignaron por la ausencia de grandes personajes como Mushu y Lishang, la falta de las clásicas canciones y algunos otros cambios que la directora Niki Caro decidió llevar a cabo.

Por esta razón, en Cinéfilos decidimos recopilar las diferencias notables entre el nuevo remake live-action y el clásico animado de 1998. Y si todavía no participaste del sorteo para ganarte su merchandising, ¡todavía tenés tiempo!

Mulan y sus grandes diferencias

El Chi

En la milenaria filosofía china, el concepto de que la energía vital fluye a través de todas las personas es uno de sus principios fundamentales. Tal es así, que está integrado a su medicina tradicional y otras disciplinas, como distintos tipos de terapia y artes marciales. En esta nueva versión de Mulan, la directora incorporó este principio para explicar por qué Mulan tiene habilidades extraordinarias. A diferencia del clásico animado, en esta película la protagonista es instruida desde chica por su padre para ocultar esta cualidad, que está reservada únicamente para los guerreros. En su afán de protegerla y procurar honor a su familia, le explica a una pequeña Mulan que las mujeres no pueden ser guerreros, solo los hombres.

Veremos como Mulan crece reprimiendo su potencial y solo podrá demostrarlo cuando se hace pasar por un hombre. Este concepto es incorporado con la idea de demostrar cómo la mujer es oprimida por la sociedad patriarcal y como debe esforzarse para estar a la par de los hombres. En la película original, Mulan no tiene ninguna habilidad y recién logra aprender artes marciales cuando se infiltra en el ejército.

Adiós a Li Shang

En esta versión live-action no aparece en ningún momento Li Shang, el interés romántico de Mulan y considerado por muchos fanáticos como un ícono bisexual (debido a que se enamora de ella cuando simula ser un hombre). En esta nueva película de Disney+, el batallón está a cargo del Comandante Tung, un hombre mucho mayor que no será su intéres amoroso.

En su momento Jason Reid, productor de la cinta, explicó que decidieron omitir este romance por las dinámicas de poder entre los personajes: «Tener un oficial al mando que también sea su interés amoroso nos hizo sentir incómodos y no creímos que fuera apropiado». Lo cierto es que Mulan igual tiene un interés amoroso con su compañero Chen Honghui, mucho más sutil y que queda con un final medio abierto.

¿Y Mushu?

Con el objetivo de hacer una película mucho más seria y respetuosa con la representación de la cultura china, el live-action de Mulan decidió no contar con Mushu, uno de los personajes favoritos del público.

Sin embargo, Mushu no desaparece del todo. Con la intención de hacerle un homenaje al querido dragón, Niki Caro decidió llevar adelante otra idea mucho más sobria y emotiva. En una escena el padre de Mulan le reza a sus ancestros y convoca al protector de la familia: un ave fénix. El mítico animal cumple la función de guiar a Mulan y acompañarla en su travesía.

La bruja

La nueva “villana” que incorporaron en esta versión cumple la función de ser la única mujer guerrera en un mundo de hombres, que empatiza con Mulan y reconoce en ella a otra poderosa guerrera, aunque eligió un camino completamente opuesto.

De esta manera Xian Lang, a diferencia de Mulan, decide no esconder su chi y utilizarlo para ganarse el respeto de sus pares, aunque desearía haberlo hecho de una forma más honorable. Tal vez, una de las escenas más emocionantes e interesante que veremos en la película, se da entre ellas dos.

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