El NYFF 57 comenzó con una de las películas más esperadas del año, The Irishman, y a pesar de los miedos y dudas que generaba en el público, Martin Scorsese volvió a demostrar por qué es uno de los directores más icónicos de nuestros tiempos.

Protagonizada por tres leyendas del cine, Robert De Niro, Al Pacino y Joe Pesci, The Irishman cuenta la historia de Frank Sheeran (De Niro), un veterano de la Segunda Guerra Mundial que se gana la vida siendo chofer de camiones que portan carne vacuna. Sheeran es reclutado por Russel Bufalino (Pesci), el siniestro jefe de la mafia de Pennsylvania, quien le encarga trabajar junto a Jimmy Hoffa (Pacino), el líder de un sindicato de trabajadores.

Scorsese crea una película con todos los elementos que esperamos de él, agregando lugares novedosos y una sensación mucho más real y cruda. Siguiendo su línea mafiosa llena de ejecuciones rápidas, planos secuencia que acompañan asesinatos tan sutiles como sorpresivos y voces en off que le dan un estilo significativo a la historia, el director crea, o al menos eso sentimos, la película más Scorsese que se pudo haber pensado.

Sin embargo, a diferencia de GoodFellas por ejemplo, que romantiza más ese mundo mafioso, y todo pareciese ser una fiesta de asesinatos, The Irishman toca más la cruda y triste cara de todo este mundo y como la necesidad de mantener el poder puede llevarnos a cometer los actos más atroces de la humanidad.

El terreno de la mafia italiana siempre juega con el objetivo de los personajes por mantener la familia y los negocios por separado, y esto es tratado de manera ejemplar en la película. A pesar de que la familia de Frank se encuentra generalmente fuera de su radar, Peggy, su hija, siempre está presente de una manera u otra. Con miradas silenciosas que dicen más que cualquier palabra, la misma se vuelve un personaje clave en la historia y nos lleva a entender con más profundidad al personaje de De Niro.

The Irishman dura tres horas y media, razón por la que muchos se verán intimidados y hasta agobiados por tal duración, cuestionando la decisión del director de hacer una obra tan larga para un servicio tan moderno como lo es Netflix. Sin embargo, a los diez minutos de haber empezado la película ya entendemos perfectamente su razón: hay una historia por contar y cada minuto está ejecutado con la pasión y el talento que solo un Martin Scorsese puede crear. El ritmo de la misma hace que siempre se sienta fluida y que la separación temporal sea especialmente orgánica.

Podríamos hasta decir que el film puede llegar a ser como una mini serie de tres capítulos que al unirlos obtenemos The Irishman como resultado. Pero Scorsese toma toda esta longitud y explota cada elemento que consideramos propio de su cine y los lleva a su máximo esplendor.

Películas como The Godfather nos meten de lleno en la vida de los personajes y el mundo del poder en la mafia, romantizando de alguna forma cada asesinato y cada acto que cometían los Corleone. En The Irishman los personajes son más robóticos, cada decisión que toman es algo más automático que un acto de pasión, no llegamos a empatizar con ellos ni a romantizar su violencia sino que es más la parte del negocio la que se muestra y la lucha de poder.

Pacino, Pesci y De Niro son las estrellas de esta historia y nos dan exactamente lo que esperábamos, o más. A pesar de que los tres se lucen en sus diferentes roles, Al Pacino como Jimmy Hoffa nos entrega una de las mejores interpretaciones de su carrera, mostrando un hombre lleno de capas y complejidades que el mundo pareciese haber olvidado. El mismo genera gracia en varias ocaciones y posee las escenas más cómicas del film, y a su vez es quien llega a darle el tono dramático, real y serio que se merece Hoffa, resaltando su lealtad y su pasión por liderar su sindicato.

De alguna forma, Scorsese quiere representar la manera en la cual funcionaba Estados Unidos en los años 50 y 60 y hasta podríamos animarnos a decir, como funciona ahora. La política, la mafia y su juego de alianzas y traiciones se va mostrando a través del film, a veces de manera implícita y otras no. El asesinato de JFK puntualmente es una de las temáticas que mejor tratada está, sin dar conclusiones concretas pero con una pregunta que queda pendiente.

Una película que cuenta la vida de un hombre y cómo diferentes personajes interpelan en ella, dándonos una nueva obra maestra de este director que tantos títulos nos entregó, The Irishman es sin lugar a duda un éxito dado que representa todo lo que es Martin Scorsese y su cine tan amado.

The Irishman se estrena el 27 de noviembre en Netflix.

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