A veinte días de la ceremonia con la que se cerrará la temporada de premios, te contamos cuáles fueron los méritos de todos los intérpretes que buscarán quedarse con la estatuilla en esta categoría. Christian Bale y Rami Malek son los grandes favoritos

A medida que pasa el tiempo y se acerca la 91ª entrega de los premios Óscar, las especulaciones en torno a quién se quedará con cada estatuilla aumentan exponencialmente. Con tres semanas por delante, te contamos quiénes son los cinco artistas nominados a Mejor Actor, en qué película y por qué creemos que deberían llevarse el reconocimiento

Rami Malek – Bohemian Rhapsody

Con el aliciente de haber ganado el Globo de Oro a Mejor Actor Dramático y haber repetido en los SAG Awards, el protagonista de Mr Robot es, sin duda alguna, uno de los dos favoritos -sino el máximo- a quedarse con el Óscar. Con un parecido increíble desde lo físico y una gran performance, Malek demostró que es uno de los intérpretes del momento. Si no me creen, vuelvan a ver ese final en el Live Aid, que si no lloran tienen líquido refrigerante en las venas. 

Más allá de las controversias generadas en torno a los anacronismos o la liviandad con la que se trató la homosexualidad de Freddie Mercury, el papel de Rami es grandioso en términos de que logra transformarse y transmitir la misma energía que el cantante de Queen en cada una de esas escenas. 

Viggo Mortensen – Green Book

En una película que mezcla los condimentos justos de comedia con un fuerte drama social surgido a partir del racismo sufrido por los afroamericanos en los Estados Unidos, Viggo se hace el lugar para llevar los hilos de la historia con un protagónico que no opaca dicha problemática. En esta oportunidad, el actor de El señor de los anillos se convierte en un descendiente de italianos de Brooklyn reticente a tratar con las personas “de color”, en una road movie en la que el viaje lo transforma en una persona completamente nueva, que a pesar de su rudeza, su frialdad y su tosquedad, se da cuenta de qué era lo que estaba haciendo mal en su vida. 

Bradley Cooper – A star is born

En esta remake del clásico film, los protagonistas son Lady Gaga y Bradley Cooper, que logran transmitir una gran energía y demuestran que la química entre los dos es legítima. En esta cinta, él se convierte en una estrella musical con severos problemas de alcoholismo y una crisis existencial que vuelca en los enormes momentos musicales que tiene este film en el que también ocupó la silla del director. Ah, sí: qué genialidad hicieron con “Shallow”.

Christian Bale – Vice

Después de haberse quedado con con el Globo de Oro a Mejor Actor de Comedia o Musical, y con el aliciente de la tremenda transformación física para ponerse en la piel del maquiavélico Dick Cheney, es el otro gran favorito para la jornada. El nivel de cinismo y manipulación que maneja este personaje solo son creíbles -más allá de que así es realmente esta figura política- porque Bale logra una interpretación fantástica, donde lo gestual y los tonos de su voz completan una actuación digna de reconocimiento.

Willem Dafoe – At eternity’s gate

La menos tradicional de las cinco películas con actores nominados está protagonizada por este actor que ya había sido nominado en la edición pasada de los Óscars por su rol secundario en The Florida project. Otra vez, Dafoe saca a relucir sus dotes actorales poniéndose en la piel de un exótico artista como lo fue Vincent van Gogh, y lo hace de maravillas. La locura que manifiesta su personaje nos llega de la mano de una actuación maravillosa, en la que empatizamos con un pintor que -como deja en claro el film- no fue entendido por sus contemporáneos y vivió sus días entre manicomios, doctores y vecinos que lo miraban con desprecio.

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