Hoy los cines de todo el mundo tienen su cara en la cartelera. Un cartel optimista, con lluvia de papel picado, sonrisa bien grande y sus ojos saltones cerrados. Ese Nahuel alegre está en la década del 90 encarnando a Sean Dalmazo, un joven que encabeza una de las protestas más importantes para generar conciencia sobre un mal silencioso: el SIDA.

Los motivos por los que esta película de Robin Campillo, 120 Latidos por minuto, está en tantas carteleras del mundo y ha sido reconocida por prestigiosos jurados son varios, pero uno de los más importantes es por la lograda actuación de quien nos compete hoy, su protagonista es Nahuel Peréz Biscayart.

Nahuel es un actor argentino nacido en Buenos Aires, ciudad donde estudiaba electromecánica cuando decidió anotarse en paralelo en las olimpiadas intercolegiales de Teatro. Allí recibió un premio como mejor interpretación que motivó su interés por la actuación, luego asistió a la academia de Bellas Artes y se inició en la profesión en la escuela de Nora Moseinco. En 2003, a sus 17 años, debutó en televisión en la serie Disputas encarnando a Marcos, el primer papel de lo que sería una larga trayectoria.

A los diecinueve años se mudó a Nueva York a estudiar y trabajar en Wooster Group, una compañía teatral independiente. Desde ese entonces su carrera se dejó llevar por la curiosidad y comenzó a viajar por el mundo detrás de las propuestas de directores que lo iban descubriendo. Desde Nueva York, por ejemplo, lo llamó Benoît Jacquot para que protagonice la película francesa Au fond des bois, aceptó y se quedó en París practicando el idioma local, donde surgieron otros trabajos entre los que se destacó Je suis à toi dirigido por David Lambert.

Volvió a Argentina en reiteradas ocasiones para trabajar con grandes directores como Ariel Winograd (Cara de Queso), Damián Szifrón (Hermanos y Detectives), Daniel Barone (El Puntero) y  Luis Ortega (Lulú), entre muchos otros. Su carrera cuenta con más de veinticinco películas, diecisiete papeles en series de TV, obras de teatro y cortometrajes, propios y ajenos. En sus tiempos libres también escribe y tiene interés en la dirección. Nahuel es definitivamente un actor nómade que prefiere lo desconocido a lo seguro y a través de la actuación accede a todos los mundos de su interés.

Repasamos en fotos  solo algunos de los trabajos que realizó este actor en su carrera que, así y todo, parece que recién comienza.

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