Criaturas luminosas, la película basada en la novela de Shelby Van Pelt se convirtió en un fenómeno de Netflix, pero pocos conocen la verdadera historia del pulpo que inspiró a Marcellus, el personaje que emociona a todos.
La nueva sensación de Netflix logró conquistar al público con una historia tan sensible como inesperada. Pero detrás de Criaturas luminosas no solo hay una ficción conmovedora: también existe un relato real que inspiró a uno de sus personajes más entrañables. La película presenta a Marcellus, un enorme pulpo del Pacífico que se convirtió rápidamente en el corazón de la trama. Aunque en pantalla luce completamente auténtico, el personaje se creó digitalmente a partir de la observación de un ejemplar real que vive en el Acuario de Vancouver, en Canadá.
La directora Olivia Newman reveló que trabajar directamente con un cefalópodo durante el rodaje era prácticamente imposible debido a la complejidad de entrenar a este tipo de animales. Por ese motivo, el equipo decidió construir una versión generada por computadora, aunque basada cuidadosamente en una pulpo real llamada Agnetha. Cada detalle de su anatomía y comportamiento se estudió minuciosamente para darle vida a Marcellus y transmitir una sensación genuina en cada escena. Desde la forma de moverse hasta sus reacciones, todo fue inspirado en este animal que hoy recibe la atención de fanáticos de la película.
La historia de Agnetha
Uno de los aspectos más emotivos detrás de esta historia tiene que ver con la esperanza de vida de estos animales. Los pulpos gigantes del Pacífico suelen vivir menos de cuatro años, por lo que durante la producción existía incertidumbre sobre el estado de salud de Agnetha.
Actualmente, la pulpo ya cumplió tres años y continúa habitando el Pacific Canada Pavilion, dentro del Acuario de Vancouver. Allí, muchos visitantes llegan especialmente para conocer al animal que inspiró a la criatura más querida de la película.
La cinta adapta la exitosa novela publicada en 2022 por Shelby Van Pelt, convertida rápidamente en un best seller internacional. La historia sigue a Tova, una viuda interpretada por Sally Field, que encuentra compañía y consuelo en sus conversaciones con el misterioso pulpo del acuario donde trabaja. Para que las escenas se sintieran todavía más reales, la producción también utilizó marionetas físicas durante el rodaje. Una de ellas replicaba el color rojizo de Agnetha para trabajar correctamente la iluminación, mientras que otra tenía un peso similar al de un pulpo auténtico, permitiendo que los actores interactuaran de manera más natural.
Además, en su versión original, Marcellus cuenta con la voz de Alfred Molina, quien aportó carisma y sensibilidad a uno de los personajes más memorables que dejó Netflix este año. Actualmente, la cinta se encuentra en la segunda colocación de las más vistas de la N roja a nivel mundial.









































