Obsession, la nueva película de terror de Curry Barker llega este 14 de mayo y ya es considerada una de las grandes sorpresas del género en 2026.
Cuándo uno acude al cine, para ver una cinta, va esperanzado/a que lo que verá lo impactará, y así es la película en cuestión. Parece que el cine de terror encontró un nuevo talento en internet y Curry Barker parece ser el próximo nombre destinado a explotar el género. Luego de llamar la atención con sus cortos y el fenómeno independiente Milk & Serial, el creador de contenido y cineasta da el salto definitivo con Obsession, una perturbadora historia sobre deseo, obsesión y consentimiento que se recibió con clamor en festivales como TIFF, SXSW y Overlook.
¿De qué va la cinta?
La película sigue a Bear (Michael Johnston), un tímido empleado de una tienda de música que lleva años enamorado de Nikki (Inde Navarrette), su mejor amiga y compañera de trabajo. Incapaz de confesarle lo que siente y convencido de que jamás será correspondido, compra un extraño objeto llamado “One Wish Willow”, un viejo juguete que concede deseos. El suyo parece inocente: que Nikki lo ame más que a nadie en el mundo. Pero lo que comienza como una fantasía romántica rápidamente se transforma en una experiencia aterradora.
Lejos de presentar una típica historia sobrenatural, Obsession juega constantemente con la incomodidad. Nikki pasa de ser una chica dulce y carismática a una presencia inquietante, obsesiva y cada vez más violenta. Su amor deja de sentirse humano. Barker convierte ese vínculo tóxico en el verdadero monstruo de la película, explorando cómo la necesidad de ser amado puede destruir completamente la identidad de otra persona.
Uno de los puntos más elogiados por la crítica fue justamente la decisión de contar todo desde la perspectiva de Bear. El protagonista no es un villano clásico, sino alguien egoísta, inseguro y emocionalmente inmaduro que cruza un límite irreversible. La película se atreve a preguntar cuánto puede justificar alguien sus acciones cuando cree que “merece” amor, y ahí es donde encuentra su costado más incómodo y perturbador.
En lo visual, Barker mezcla humor negro, gore brutal y una tensión constante que recuerda a títulos recientes como Barbarian, Talk to Me o Smile. Sin embargo, Obsession logra construir una identidad propia gracias a su tono enfermizo y a escenas que varios críticos ya describen como “inolvidables”.
Navarrette, ¿la nueva Goth?
Gran parte del impacto recae sobre Inde Navarrette, cuya actuación fue comparada con trabajos icónicos del terror moderno como el de Mia Goth en Pearl. La actriz pasa de la vulnerabilidad absoluta a un estado demoníaco y desquiciado con una naturalidad aterradora, convirtiéndose rápidamente en una de las grandes revelaciones del género.

Michael Johnston también recibe elogios por sostener un personaje complejo y profundamente incómodo. Bear genera empatía en algunos momentos, pero la película nunca intenta justificarlo. Esa ambigüedad moral es justamente lo que vuelve a Obsession tan inquietante: el horror no nace solamente de lo sobrenatural, sino de las decisiones humanas.
Con una mezcla de tragedia romántica, body horror y sátira sobre las relaciones modernas, Curry Barker entrega una película tan grotesca como inteligente. Obsession no solo confirma el talento de una nueva generación de cineastas surgidos de YouTube, sino que también deja claro que el terror contemporáneo encontró otra voz capaz de incomodar, divertir y perturbar al mismo tiempo.
Llega el 14 de mayo a cines.










































