En medio de la promoción de nuevos proyectos y entrevistas recientes, Robert De Niro dejó un comentario que no pasó desapercibido: su admiración por Ariana Grande.
“Tiene algo especial”
Consultado sobre nuevas figuras de la industria, De Niro mencionó a Ariana Grande y destacó su versatilidad. Según trascendió en distintos medios, el actor valoró especialmente su capacidad para moverse entre la música y la actuación con naturalidad.
El factor Wicked
Gran parte de esta conversación surge a partir de la expectativa por Wicked, donde Ariana Grande interpreta a Glinda. La película, adaptación del exitoso musical de Broadway, es uno de los proyectos más esperados y podría consolidar definitivamente su lugar en Hollywood.
El respaldo de figuras como De Niro se suma a una tendencia: cada vez más actores consagrados reconocen a artistas provenientes del mundo musical que logran dar el salto a la actuación con solidez.
De estrella pop a actriz en serio
Aunque Ariana Grande ya había tenido experiencia actoral en televisión, su desembarco en el cine de gran escala marca un punto de inflexión. Y comentarios como el de De Niro ayudan a legitimar ese camino frente a una industria que suele ser más exigente con quienes vienen de otros ámbitos.
Un cruce inesperado (pero significativo)
La combinación puede parecer improbable: De Niro, ícono del cine de autor y los grandes dramas; Grande, figura central del pop global. Sin embargo, ese cruce habla de algo más amplio: el cambio en cómo se construyen hoy las carreras en Hollywood.
Las fronteras entre disciplinas son cada vez más difusas, y el reconocimiento entre generaciones y estilos distintos empieza a ser moneda corriente.
Si algo dejó claro este elogio es que Ariana Grande ya no es solo una estrella pop: es una figura que empieza a ser tomada en serio dentro del cine. Y eso, viniendo de alguien como Robert De Niro, pesa.












































