Hablamos con el actor que interpretó a Ulrich Nielsen

Tras el estreno y cierre de la serie, el actor habló de lo complejo que fueron los guiones, de los parecidos del elenco y del legado mundial que dejaron

Después de haber sido presentada como «la nueva Stranger things» allá por diciembre de 2017, Dark empezó a crecer por fuera de las estructuras de marketing necesarias para instalarla y convertirse en su propio fenómeno. Planificándola desde un principio como una trilogía de tres temporadas, Baran Bo Odar y Jantje Frieze parieron una de las mejores producciones que hoy están disponibles en Netflix. Ah sí, con el aliciente de haber hecho la primera serie alemana en la plataforma.

En apenas unos meses, Dark se convirtió en fenómeno mundial a base de giros sustanciales en la trama que dejaban a su audiencia regulando durante días y teorizando sobre qué era lo que estaba pasando, quién era el responsable y hacia dónde iría todo. Sin embargo, con cada capítulo nuevo visto muchos comprendieron que no tenía sentido, que lo mejor era dejarse llevar y sorprender porque aún viendo que cada pieza encaja a la perfección y anticipa lo que está por suceder, resultaba casi imposible adivinar las resoluciones de la trama.

Uno de los actores que formó parte del elenco fue Oliver Masucci, quizás el único de los conocidos gracias a su protagónico en Ha vuelto, donde hizo de Adolf Hitler. «Siempre soñé con hacer esto, estar en este tipo de producciones. Cuando leí los primeros 10 capítulos, no sabía para dónde iba a ir la serie, era distinto al resto. Además, técnicamente, la forma en que se ve es muy especial, única. Eso me volvió loco. Y no entendí nada», aseguró el actor, además de explicar que «es diferente a cualquier otra cosa que hicimos en Alemania, un género que no estamos acostumbrados a hacer».

Cuando empezaron a rodar, ¿sabías hacia dónde iba la serie?

Nunca, nunca. Nadie lo entendió. Fue pensada como una trilogía de tres partes. Pero sólo teníamos los primeros 10 episodios. Después de eso construyeron la segunda mientras rodábamos la primera. Y lo mismo pasó con la tercera. De hecho, cuando hicimos la tercera no sabíamos el final. Teníamos solo nuestras líneas y nadie sabía qué estaba pasando. Tuvimos que parar el rodaje porque los libretos no estaban listos, Janje Frietze (Guionista) tenía todo en la mente pero fue complejo para los guionistas que todo encaje, para lograr que todo cierre.

Uno de los rasgos llamativos de la serie es el trabajo de elenco, donde son todos parecidos. ¿Cómo fue vivirlo en persona?

Es increíble, el trabajo de Simone Bär, la directora de casting es fantástico. Encontró toda esta gente y no hacía falta subtitular quién era quién. Sabías de inmediato quién era quién. No sé de dónde sacó toda esta gente.

Al principio pensé que el Ulrich viejo eras vos con peluca y maquillaje…

Mucha gente en Instagram me pone en los comentarios: «¿Qué? ¿No era él?». Pero no me parezco a él, se tienen que dar cuenta que somos distintos. Una vez que estamos concentrados en la serie nos olvidamos de eso. No me proyecto siendo viejo, pero sí siendo joven (risas). Realmente podría haber sido ese joven Ulrich, se parece a mí hace 20 años.

Una de las escenas más terribles de la primera temporada es la que golpeás a Helge con la piedra. ¿Cómo fue hacerla?

Cuando leí la escena, me gustó un montón. Seguís a uno de los personajes principales, tiene que tomar una decisión y hace algo no muy querido: tratar de matar a golpes a un niño. Eso hizo que de alguna forma fuera algo loco, porque dudás si está bien lo que hace para que Helge no se lleve a su hijo y pueda cambiar algo. En ese momento pensábamos que se podía cambiar el futuro, pero no era así. Rodar la escena fue terrible, tenía que ver con maldad al actor que hacía del joven Helge. Tratamos de hacerlo como un juego para él, nunca le contamos qué tan terrible era la escena. Para golpearlo con la piedra usamos un muñeco, pero él tenía que interpretar su miedo. No fue muy agradable hacerlo. Lo hablamos con él para que no fuera tan malo para él, pero cuando hice el doblaje, porque al ser tan emotivo el sonido no había quedado bien. Cuando lo vi me hizo llorar, fue terrible, me da escalofríos pensarlo.

Muchos dicen que la historia más triste era la de Ulrich. ¿Qué pensás al respecto?

Es una historia que cuando la gente la ve se conmueve, todo aumenta y se pone cada vez peor. Quiere hacer algo bueno pero se pone peor. No es un personaje muy moral al principio, pero su sufrimiento hace que la audiencia lo vea como alguien que los termina conmoviendo. Te hace llorar porque se pone peor. No fue fácil hacerlo, porque cada escena era un terror atrás de otro. Tenía una gran amplitud emotiva para actuar, así que estoy feliz de que se haya terminado (risas).

¿Cómo fue trabajar con Baran Bo Odar y Jantje Frieze?

Pensaron cada detalle de la serie para que la audiencia pueda ver algo que está por pasar y pensar qué significa. Había pistas por todos lados, fue un gran trabajo. Baran Bo Odar (Director) y Jantje Frieze son las mentes maestras que pensaron todo. Aunque hubo veces que estábamos en el bosque, leyendo los guiones, y nos preguntábamos: «¿Por qué digo esto? ¿A dónde estoy yendo?» y hasta Baran decía que no tenía idea, y que «tal vez deberíamos llamar a Jantje porque no lo entiendo en este momento». Porque era muy complejo, creo que es la serie más compleja que vi, y eso me gusta, que al final todo encaja y para todo hay pistas, y la audiencia recibe las pistas a medida que la historia avanza.

El impacto a nivel mundial fue impresionante, ¿cómo lo vivís?

Tuvo un impacto enorme y nunca lo esperamos. Sabíamos que era especial por cómo se veía, tenía calidad para que se consuma a nivel mundial, pero se fue por las nubes. No lo vimos venir. Es más importante en el resto del mundo que en Alemania, el 93% de la audiencia es del resto del mundo, para los alemanes es demasiado oscuro todo. Lo divertido del streaming es que podés hacer algo muy local, único, y desparramarlo por todo el mundo porque se transmite en 190 países, pero hasta que no viajás no sabés del impacto. Estaba rodando en Nueva York y había gente que me pedía fotos, y yo les decía que sí que les sacaba, pero ellos se querían sacar conmigo porque era Ulrich de Dark, fue la primera vez que entendí que era conocido.

Desde Facebook
- publicidad -