La exitosa dupla de El Ciudadano Ilustre y El hombre de al lado, entre otras, trae un nuevo y polémico thriller protagonizado por Peter Lanzani. Hablamos con su director. 

Centrada en una lujosa 4×4 la película muestra cómo un chico entra en ella para robar y al intentar salir queda encerrado. La situación es desesperante y solo alguien desde afuera tiene el control del vehículo y parece tener un plan. Sobre la idea, el contexto del país y sus exitosas películas anteriores, hablamos con el director.

¿Cómo manejaste el debate de la inseguridad que se presenta en la película?

La película toca un tema sensible ya de por si y nunca quisimos ponernos de un lado ni de otro. La idea era causar un debate en la audiencia, retratando todos los puntos de vista posibles, desde el chico que roba hasta el justiciero y los vecinos. Plantea un dilema, no es que lo cierra con un candado porque a mi como director me gusta sacudir al público y que se genera una discusión y que capaz ustedes tomen una posición al respecto que probablemente vaya cambiando a medida que van viendo la película. Lo que busca la película es eso, hablar de un tema que yo por lo menos no he visto en los últimos años en el cine argentino, que mas bien se evita, no es que se confronta o se pone en exposición. Tocar un tema difícil, mostrar la violencia contenida, la inseguridad y plantear un debate. A mi no me gustan las películas que terminan con un mensaje de que es lo que tenés que pensar. Así y todo no deja de ser una película y no deja de explorar un genero nuevo en nuestra carrera como directores, el tour de force, la acción, es un film que mantiene al espectador siempre atento a la pantalla para que el mismo pueda tomar una posición. De acuerdo de como vos la interpretes va a tener un sentido diferente.

Hay un gran juego de víctima y victimario entre los dos personajes ¿cómo trabajaste esa idea?

Son dos personajes opuestos pero que viven en el mismo país y ahí es donde se da el dilema. Están ambos al límite y dispuestos al matar o morir. La idea de víctima y victimario se va fundiendo a medida que pasa el film porque ya no entendés quien es el bueno y quien es el malo pero la realidad es que no hay. Es un tema complejo que aunque me lo ponga a discutir ahora tampoco llegaríamos a un acuerdo porque eso es lo que buscamos.

Mientras estamos viendo la película sentimos una referencia a algunas películas anteriores de este género ¿a qué referencias recurriste al momento de realizar “4×4”?

Claro que me basé mucho en las películas del tour de force, acción, como “Naufrago”, “Room”, “127 Horas”, son películas de encierro, asfixiantes que me gustan mucho y amo trabajar con ese género. Sin embargo “4×4” tiene un twist que es que el chico (Peter Lanzani) está encerrado en la camioneta pero ve absolutamente todo lo que pasa al rededor y ellos no lo ven a él. Ve como la vida sigue con completa normalidad mientras él está encerrado en una jaula. Eso sería como una renovación sobe el género porque obliga a que este chico empiece a hacer una construcción, a reflexionar, a humanizarse, a pensar “¿qué es lo que está pasando al rededor?”. Tiene control de todo pero no puede interactuar.

Está es la primera película que dirigís vos solo (sin Gastón Duprat, quien esta vez produce) ¿cómo te encontraste en este papel de director?

Hay películas y películas y yo no me privé de nada de lo que me podría haber aportado Gastón en el set pero claro, como director llega un momento que terminás eligiendo vos pero en ningún momento opté por no escuchar las propuestas de Gastón. El más que productor es un facilitador en el armado del film, porque generalmente te ponen límites pero acá era todo “esto si esto si, dale” así que genial. Fue un trabajo en conjunto aunque obvio si me preguntás quien decidía al final, era yo pero trabajamos siempre juntos.

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