Después de una floja presentación de los villanos del universo DC, Warner apunta todos los cañones a revertir la situación con el director de Guardianes de la galaxia

Con la dirección de James Gunn, la película de DC que llegaría a las salas en el 2021 desestimará todo lo realizado tres años atrás con la primera producción protagonizada por los villanos de este universo comiquero. Se trata de una nueva señal por parte de Warner que cada vez apunta más a dejar de lado ese tono oscuro que caracterizó a sus producciones y llevarlas por un camino similar al de la competencia, a la que tan bien le está yendo.

Gracias a Aquaman, que se metió entre las 20 cintas más taquilleras de la historia, el estudio vio una luz de esperanza. Por eso, Warner-DC apunta a mantener el nivel con un director con paso por Marvel como Gunn. De todas formas, habrá que ver de qué manera influye que el director haya acordado recientemente con Disney hacer la tercera parte de Guardianes de la galaxia.

La cinta del 2016 protagonizada por varios villanos, entre los que se destacaban el Joker (Jared Leto), Harley Quinn (Margot Robbie) y Deadshot (Will Smith) tuvo una floja recepción por parte de la crítica y los fanáticos. Por eso, el estudio apunta a la creatividad de Gunn para revivir esta saga.

El productor Peter Safran aclaró que no será una secuela de la anterior, sino que significará un reboot de la historia. Además, prometió mucha emoción para los fanáticos al decir que «es todo lo que podés esperar de un guion hecho por James Gunn, y creo que dice muchas cosas y promete muchas otras, y sé que va a gustar mucho».

Vale destacar que los rumores afirman que no sólo cambiaran los actores -se sabía que Will Smith no iba a estar en esta cinta- sino que parece que el plan también es darle espacio a otros villanos del universo DC.

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