A través de un comunicado, la familia confirmó el deceso de Sam Neill, a los 78 años en la ciudad de Sídney.
Triste noticia en el mundo de Hollywood. El actor Sam Neill falleció este lunes 13 de julio en Sídney, Australia, a los 78 años. La noticia fue confirmada por su familia a través de un comunicado publicado en redes sociales. Allí, informaron que su muerte fue “repentina e inesperada” y solicitaron privacidad para atravesar este difícil momento.
En el mensaje también destacaron que el intérprete murió acompañado por sus seres queridos y que enfrentó sus últimos momentos “con la dignidad que caracterizó toda su vida”.
La vida del actor
Nació como Nigel John Dermot Neill en 1947, en Omagh, Irlanda del Norte. Era hijo de una madre inglesa y un padre neozelandés que integraba el ejército británico. Cuando tenía siete años, su familia se trasladó a Nueva Zelanda, país donde creció y donde adoptó el nombre de Sam durante su infancia, ya que en su escuela había varios alumnos llamados Nigel.
Tras cursar sus estudios en Christchurch, comenzó la carrera de Derecho. Pero abandonó la universidad luego de un primer año que él mismo definió como “catastrófico”. Fue entonces cuando encontró su verdadera vocación en el teatro universitario de la Universidad de Canterbury. Poco después se mudó a Wellington para incorporarse al Downstage Theatre, donde inició formalmente su carrera como actor.
Sus primeros papeles y la llegada a la cima
Sus primeras participaciones en la televisión neozelandesa le abrieron las puertas del cine. El reconocimiento llegó con Sleeping Dogs (1977), considerada la primera película de Nueva Zelanda estrenada comercialmente en Estados Unidos. Más adelante protagonizó My Brilliant Career (1979) y continuó construyendo una sólida trayectoria con títulos como Omen III (1981), Possession (1981), Evil Angels (1988) y The Hunt for Red October (1990).
El gran salto internacional llegó en 1993, un año clave para su carrera. Primero participó en The Piano, el aclamado drama de Jane Campion ganador del Oscar, y poco después alcanzó la fama mundial al interpretar al paleontólogo Alan Grant en Jurassic Park, el clásico de Steven Spielberg. Curiosamente, el personaje había sido ofrecido inicialmente a Harrison Ford, quien finalmente rechazó el proyecto.

A lo largo de más de cinco décadas de trayectoria acumuló más de 150 créditos entre cine y televisión. Entre sus trabajos más destacados figuran Dead Calm, The Jungle Book, In the Mouth of Madness, Event Horizon, Bicentennial Man, The Dish y las películas de Peter Rabbit. Incluso estuvo entre los candidatos para convertirse en James Bond tras la salida de Roger Moore y llegó a realizar una prueba de pantalla antes de que el papel quedara finalmente en manos de Timothy Dalton.
En los últimos años volvió a ganar protagonismo gracias a Hunt for the Wilderpeople (2016), uno de los mayores éxitos de Taika Waititi, colaboración que luego derivó en sus participaciones en Thor: Ragnarok y Thor: Love and Thunder. En televisión también dejó una huella importante con personajes en Peaky Blinders, donde interpretó al mayor Chester Campbell, además de producciones como The Tudors, The Twelve y participaciones en The Simpsons y Rick and Morty. Cabe destacar, que 1983 recibió una nominación al Globo de Oro por su interpretación del espía Sidney Reilly en la miniserie Reilly, Ace of Spies.
La enfermedad que atravesaba
En 2023 reveló públicamente que había sido diagnosticado con un linfoma T angioinmunoblástico en estadio tres. Lo hizo a través de sus memorias, Did I Ever Tell You About This?, donde contó que había atravesado un año de quimioterapia y que la enfermedad se encontraba en remisión. Sin embargo, continuó recibiendo un tratamiento mensual durante el resto de su vida.
En distintas entrevistas habló con franqueza sobre su enfermedad. En una conversación con The Guardian aseguró que no le temía a la muerte, aunque confesó que le hubiera gustado vivir “otra década o dos”. También reveló que participaba de un tratamiento experimental con una farmacéutica que, tras los primeros meses, pasó a cubrirle el costo de la medicación.

Fuera de los sets de filmación, Neill llevaba una vida tranquila en Two Paddocks, su granja y bodega ubicada en la región vinícola de Central Otago, Nueva Zelanda. Allí disfrutaba de la naturaleza y solía bromear con los nombres que les ponía a sus animales, bautizados en honor a colegas como Laura Dern, Kylie Minogue y Helena Bonham Carter.
A lo largo de su carrera recibió numerosas distinciones. En 1991 fue nombrado Officer of the Order of the British Empire por sus aportes a la actuación y, años más tarde, recibió la máxima condecoración civil de Nueva Zelanda, título que lo convirtió oficialmente en Sir Sam Neill en 2022.
El actor reconoció en más de una oportunidad que su intensa carrera hizo que su vida familiar fuera “algo desordenada”. Le sobreviven sus cuatro hijos —Andrew, Tim, Elena y Maiko— y seis nietos.







































