El director argentino realizó el film que fue nominado en el New York International Film Awards y obtuvo los premios de Mejor Guion y Mejor Edición Cinematográfica.

Ezio, radicado actualmente en West New York, a la vera del Río Hudson, para poder estar junto a su hijo Elías de 9 años, comentó sobre cómo surgió la idea del film, el elenco con el que contó y el sacrificio que conlleva el cine independiente para lograr obtener lo que se desea. 

¿Imaginabas recibir el reconocimiento?

– Sinceramente no. Quedé varado en Estados Unidos en febrero, solamente iba a estar tres meses en el país. Todo se dio por hacerlo a la vieja usanza, mandamos el proyecto al festival, fue como enviar una botella al océano y funcionó. Es una grata sorpresa ya que es el primer largometraje que hago completo en Estados Unidos como operaprimista, algo que siempre comenté con mi compañero Daniel De la Vega. Los premios me llegaron por correo, y el evento se realizará en un espacio reducido donde solo estamos invitados los ganadores. El esfuerzo económico que realicé valió la pena.

– ¿Cómo surgió la idea de «Alter Ego»?

– Con Dani De la Vega tenemos varios proyectos y el primero que realizamos fue Punto Muerto. Él la dirigió y yo estuve en la producción. Tenemos una gran simbiosis, es como un hermano del corazón, ambos sabemos trabaja cada uno y eso nos ayuda muchísimo. Debido a mi estado de salud, me jugué el último naipe con Alter Ego. Recibí ayuda Marcelo Páez Cubells en la escritura y traducción del guion. Con el primer draft viajé a Estados Unidos para ajustar los diálogos, y me reuní con James Merendino quién colaboró con los mismos. Tuve la fortuna de encontrar a una productora de casting, a la cual le encantó la historia. El primer actor que tuvo el proyecto fue Cristian Slater, pero estaba con Mr. Robot, y decidimos liberarlo. Entonces aparecieron Dylan Walsh, que justo volvió de un viaje y Eric Roberts, con el que siempre ansié trabajar. Bryan Cranston pudo formar parte también, tuvimos varias conversaciones. Se filmó y se “metió a la lata” rápidamente, De la Vega fue el director de la segunda parte, debido a que tenía problemas de salud y no pude hacerme cargo.


Filmaste en Nyack, Nueva York, y la postproducción se realizó en Argentina. ¿a qué se debe esa decisión? 

– Es una decisión pura y exclusivamente económica. Decidí hacerla de manera artesanal, cerré la productora, y me quedé con un equipo de trabajo. Este film, junto a Villa, son los que más detalles tienen. Tetsuo Lumiere, nos dio una mano increíble, tiene un nivel de desconexión con el mundo real que colaboró de manera sideral. La cuarta pata de la mesa es Nicanor Loreti, con el cual nos tenemos mucho aprecio y su contribución en el guion fue brillante. Además, con él tenemos tres proyectos a futuro, uno de ellos lo titulamos Handcuffed, que posee un estilo parecido a Phone Booth.                                           

– Alter Ego es un thriller de suspenso, ¿qué películas tuviste en cuenta cómo referencias?

Me referencié en varias: Death Trap de Sidney Lumet, Sleuth de Joseph Mankiewicz, Secret Window que protagoniza Johnny Deep, pero principalmente en A pure formality de Giuseppe Tornatore, que cuenta con un guion exquisito. Me base en ellas para lograr una puesta en escena bien cerrada y lograr el ambiente en torno a los personajes. Con este film, queda claro que los argentinos podemos hacer películas decentes, sobrias, sólidas y con buen ritmo.

– ¿Por qué consideras que tu film debe ser visto?

– Tiene inmediatez, que es lo que consumen las nuevas generaciones. En la película, el personaje principal se encuentra aislado y alienado, convencido de que ese día va a ser asesinado. Acompañado por un guardia de seguridad, decide revisar la mansión. En la historia, nada es lo que parece, se mantiene una métrica y es muy concreta. 

– ¿Cómo se logra ensamblar a los artistas argentinos con los de EEUU?

– La presencia latina en el cine norteamericano ha crecido notablemente. Como es un film independiente, pude sumar protagonistas y técnicos argentinos. Entre ellos, Rodrigo Guirao Díaz que es un talento, muy profesional, humilde, atento y tiene buena lectura de la escena en el momento. Es muy sistemático y organizado. Su personaje es el de un investigador novato, que va a reemplazar a su compañero antes del retiro, es fogeado en la escena del crimen y asimila todos los problemas. Rodrigo impacta siempre por su frescura. Además, contar con Eric Roberts que ama el cine de género y no para de trabajar, sumó muchísimo. Eric disfruta el detrás de cámara y para mi es como Federer. También Dylan Walsh, se sintió cómodo desde el principio y nos dio la primera toma en toma única, algo increíble.

– ¿Preferís esperar y que la vean en pantalla grande o que sea visualizada por streaming?

– En el streaming tengo buena experiencia, en la página de cine de terror de cine internacional de YouTube, formada en Nueva Zelanda, la película que más visitas tiene es de mi autoría 2/11 Día de los muertos. Pero para Alter Ego, prefiero esperar. La voy a presentar en festivales hasta fin de año, y el próximo, cuando tenga la distribución, la estrenaré en la mejor coyuntura de Argentina, aunque sea en los auto cines. 

– ¿Qué sentís que modificaste desde tu primer corto hasta el día de hoy? ¿Cuál es el que más te identifica?
– Mi mejor película, es la que todavía no hice. La que más me identifica es Malevo, mi primer cortometraje que hice en el año 1990 con 17 años, y la terminé con 18, en Avellaneda. Sigo acariciando la idea de hacerlo comic. He ganado varios premios, pero ninguno en Argentina, es una asignatura pendiente. En los Cóndor de Plata nunca estuve, ni siquiera como invitado. No soy antisistema, pero estoy en el Lado B, más alla de Villa, por las buenas críticas, mi termino es que no soy políticamente correcto y quizás por eso me mantengo en la marginalidad. El cine argentino cuenta con canal propio y tiene detrás producción importante, me encanta que crezca de esta manera. Con Alter Ego logramos replicar nuestro cine con mayoría de actores estadounidenses. 

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