Hoy en día todo cinéfilo tiene la capacidad no sólo de investigar e informarse acerca de las películas que forman parte vital y fundacional de la historia del cine, sino que, además, la postmodernidad trajo aparejada la conformación de nuevos lenguajes cinematográficos.
Pareciera ser que antes, si las películas no respondían a ciertos cánones estéticos, metódicos y argumentales, quedaban muy por fuera del aval de la crítica “especializada”. Algunas de estos largometrajes nombrados a continuación son un claro ejemplo de joyas irremplazables que marcaron un punto de disrupción al interior de la historia cinematográfica y que el público y la crítica contemporánea los ha puesto en valor luego de haber sido denostados en el momento de su estreno.
Gracias a cierta “democratización” de los saberes, donde internet resulta ser una herramienta crucial para la investigación y re significación de ciertas obras, el público logró aggiornarse al lenguaje propio de estas películas y las catapultó a la fama erigiéndolas como “grandes clásicos”.
Probablemente la lista de películas ignoradas por la crítica y en algunos casos hasta por el público sea demasiado amplia, ustedes cinéfilos ¿cuáles agregarían?

La fiera de mi niña-Howard Hawks (1938)
Protagonizada por Cary Grant y Katherine Hepburn dos “pesos pesados” en la era dorada de Hollywood, La fiera de mi niña en el momento de su estreno fracasó rotundamente. A tal punto de que Hepburn tuvo que pagar su parte del contrato y Hawks fue desplazado de la dirección de su futuro proyecto que también contaba con la presencia de Grant (Gunga Din). Asimismo implicó una pérdida millonaria para RKO Radio Pictures.
La historia puede incluirse dentro un subgénero de la comedia romántica que se denomina “screwball”, aquel que precisamente encierra ciertos estereotipos de género que se basan en la contraposición entre un hombre tranquilo y estructurado cuya existencia se ve alterada por la presencia de una mujer irreverente, alocada e impulsiva.
La película narra la disparatada historia de un tímido paleontólogo (Grant) y una alocada heredera (Hepburn) que se enamora perdidamente de éste e intenta retenerlo de todas las formas posibles dado su inminente matrimonio. David Huxley (Grant) necesita recuperar un hueso perdido de brontosaurio y obtener el mecenazgo de una millonaria que resulta ser la tía de Susan Vance (Katherine Hepburn). Esta historia también incluye la presencia de leopardos, un perro, diálogos sagaces y situaciones de lo más hilarantes y descontroladas.
Alguno de los motivos que suscitaron la desaprobación masiva de este largometraje durante su estreno, tiene que ver con el momento histórico que atravesaba Estados Unidos. Estamos hablando del asedio económico de la Gran Depresión del año 30, cuyas nefastas consecuencias y fantasmas de la misma continuaban persiguiendo a la sociedad norteamericana. Se consumían entonces películas de carácter más “pasatista” y con guiones que rehuían de cualquier complejidad argumental. La fiera de mi niña está considerada como una comedia nada mundana o burda, explora la mordacidad de diálogos cargados de ingenio y esta “aparente” invitación a procesar lo que se estaba viendo, no agradó en lo más mínimo a un público que iba en la búsqueda de lo simple e inmediato.
El año pasado se cumplieron 80 años de su estreno y se sostiene como una joya imperecedera que pese a su nefasto comienzo, desembocó en una especie de paradoja histórica dado que en 1997 el American Film Institute la posicionó como “una de las 100 mejores películas de la historia del cine”.




El resplandor-Stanley Kubrick (1980)
Basada en la novela homónima de Stephen King publicada en 1977, El resplandor se ha transformado en un clásico valorado e indiscutible dentro de la historia del cine y como película destacada dentro de la filmografía de Stanley Kubrick. Pero esto no siempre fue así, la crítica fue mordaz y aniquiladora con El resplandor, tal es así que en el año de su estreno no sólo fue olvidada en los premios de la Academia, sino que asimismo fue nominada por los premios Razzie en la categoría de “peor director” y “peor actriz principal”.
Muchas son las historias que circulan acerca del rodaje de la misma y la simbología que encierra. Bien se sabe que la relación entre Kubrick y King no fue la más armoniosa, dadas las licencias que el cineasta se tomaba para la adaptación de la novela. Por empezar King no estuvo de acuerdo con la elección de Jack Nicholson como protagonista, él sostenía que necesitaban de alguien con menos aspecto de “loco” para dejar patentado el espiral de violencia y demencia en el que cae sucesivamente Jack Torrance a medida que avanza la trama.
La historia narra los conflictos de la familia Torrance, quienes se trasladan por motivos laborales al Hotel Overlook que se encuentra empotrado en el medio de una cadena montañosa y aislado por condiciones climáticas poco favorables. Allí mismo el padre de esta familia, Jack (Jack Nicholson) quien resulta ser un ex alcohólico, comienza a escribir un libro que lo lleva a enloquecer gradualmente, afectado por las presencias malignas que habitan el hotel y por sus propios demonios personales. Esta actitud violenta es padecida por el resto de los miembros de su familia que incluyen a su esposa Wendy (Shelley Duvall) y a su hijo Danny (Danny Lloyd) quienes también sufren la influencia de seres sobrenaturales.
A pesar del frío recibimiento de la crítica del momento, El resplandor logró ir ganando adeptos positivos hasta transformarse en una película de culto. Cineastas, críticos, académicos y cinéfilos han teorizado acerca de la influencia de la misma dentro de la cultura popular, precisamente por la cantidad de mensajes subliminares, críticas sociológicas, referencias históricas y pesquisas psicológicas que conviven al interior del relato y la proeza fílmica que implicó su realización.




Blade Runner-Ridley Scott (1982)
Adaptación parcial de la obra de Phillip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968), que implicó una grieta en la crítica especializada, al tratarse de una película rupturista enmarcada del cine neo-noir y de ciencia ficción, donde asimismo tiene la particularidad de ser configurada a partir de la co existencia de una pluralidad de géneros posibles.
Blade Runner es considerada una película de culto por excelencia y precursora del género ciberpunk, la cual asimismo introdujo nuevas narrativas y lenguajes cinematográficos muy vanguardistas para su época. Como todo lo “nuevo” en cierta medida causa estupor y reticencia al cambio, su recepción en Estados Unidos no fue buena a diferencia del resto del mundo.
Esta película narra un aparente futuro distópico localizado en la ciudad de Los Ángeles, donde Tyrell Company se encarga de producir androides “más humanos que los humanos” denominados replicantes, quienes están destinados a realizar trabajos forzados en las colonias exteriores a la Tierra. Al ser declarada ilegal su presencia como consecuencia de un motín realizado en una de las colonias, los Blade Runners serán un cuerpo de la policía local que se encargará de capturar a aquellos fugitivos y deportarlos o “retirarlos”. Rick Deckard (Harrison Ford) será convocado nuevamente en calidad de Blade Runner para capturar a un grupo de rebeldes que pretende entrar en contacto con su creador con el objetivo de prolongar su corta existencia.
La complejidad de los temas abordados, la estetización de ese futuro aparente y la falta de una narrativa típica o preponderante en toda película de acción, colocaron a Blade Runner como una de las cintas más vanguardistas de la historia del cine.




Halloween-John Carpenter (1978)
Película que da origen a una de las sagas más populares del género de terror y como dato no menor podemos ubicarla como propulsora del subgénero slasher; aquel que hace alusión a un asesino enmascarado que mata adolescentes que están lejos de la supervisión de mayores y generalmente involucrados en algún tipo de conducta inmoral. Michael Myers es un psicópata del que poco se alude el origen de la perversión de su naturaleza, pareciera ser una especie de encarnación del mal que “mata por matar”.
La historia comienza narrándonos la vida de un infante Michael Myers (Donald Pleasence) quien en sus cortos 6 años de vida, asesina a puñaladas a su hermana mayor. En un salto temporal, observamos que escapa del psiquiátrico donde se encontraba hacía unos 15 años recluido con el objetivo de volver a matar. Ataca a una serie de adolescentes en la noche de Halloween, pero una de ellas, Laurie (Jamie Lee Curtis) logra enfrentarse valientemente al asesino y salir victoriosa.
Su presupuesto fue muy bajo, pero al ser estrenada superó las expectativas con creces y se catapultó como éxito de taquilla, no asimismo en materia de “críticas especializadas”. Históricamente el género de terror no ha tenido grandes reconocimientos a diferencia del drama. Halloween fue encasillada como “una película más” con argumento predecible y no fue posicionada como cine de culto en los albores de la misma.
Pasado el tiempo y observando la influencia del cine de Hitchcok, se cataloga esta pieza de Carpenter como “pequeña joya” dentro de su género y como creadora de su propio subgénero slasher. Pensar en un asesino que encarne la maldad en sí mismo, sin grandes motivaciones que justifiquen sus actos, la fatalidad de su existencia y el yugo de desprecio hacia la vida misma; son elementos que la colocan como cine de culto altamente visionario que sirvió de influencia para películas tales como la saga de “Viernes 13”.




Seven-David Fincher (1995)
Hubo una época donde los nombres de Fincher y Pitt no tenían peso alguno dentro del mundo hollywoodense. En los inicios de sus respectivas carreras, David Fincher como director y Brad Pitt como actor, dieron su primer paso como dupla inolvidable en la película de suspenso “Seven”.
El argumento de la misma trata de la persecución de un asesino en serie (Kevin Spacey) por parte de dos detectives William R. Somerset (Morgan Freeman) y David Mills (Brad Pitt). La ola de crímenes perpetrados por este psicópata cumple con una característica particular: escoger víctimas que encarnen uno de los siete pecados capitales de la Biblia; por eso pareciera que su obsesión y accionar metódico encierran cierto carácter místico o “mesiánico”.
La película resultó un éxito de taquilla pero la crítica no resultó demasiado benevolente. La odiosa comparación con “El silencio de los inocentes” resultaba algo alevoso, sumado a la falta de confianza en David Fincher como cineasta. Éste se encontraba cargado de cierto “estigma” debido a su debut en la dirección de la fallida Alien 3, por este motivo sus dotes como artista fueron altamente debatidos.
Fue cuestión de tiempo para que Seven sea puesta en valor, como película original y trascendente dentro de su género, que no respondía a una continuidad argumental con El silencio de los inocentes como mera “copia”. Cierto es que cumplen con un punto en común: la configuración intelectual de un asesino en serie cuya perpetración de crímenes responde a una lógica imbricada. Pero Seven resalta por otras condiciones estéticas y argumentales que escapan a su condición de simple reproducción y la posicionan como cine de culto y objeto de estudio indiscutible al interior del universo cinematográfico.