La biopic de Michael Jackson, dirigida por Antoine Fuqua, todavía no llegó a los cines, pero tuvo su estreno mundial en Berlín y ya empezó a generar ruido fuerte en la prensa internacional.
Las primeras impresiones de Michael dibujan un panorama tan fascinante como incómodo. Nadie pone en duda en ambicioso espectáculo visual de la película y medios como Variety y The Hollywood Reporter coinciden en un punto: la película apuesta a lo grande. La reconstrucción de los shows de Jackson, su universo estético y su impacto cultural aparecen como uno de los grandes aciertos.
El desempeño de Jaafar Jackson (sobrino del cantante) es, según varios críticos, uno de los aspectos más destacados. No solo por el parecido físico, sino por la manera en que captura gestos, movimientos y la energía escénica del artista.
Algunas reseñas incluso hablan de “momentos hipnóticos” en las secuencias musicales, con un nivel de producción comparable al de grandes biopics recientes como Bohemian Rhapsody.
La polémica de Michael
La mayor discusión gira en torno a cómo la película aborda o cómo elige evitar las controversias que marcaron la vida de Jackson, especialmente las acusaciones de abuso.
Algunos periodistas señalan que el film adopta una mirada más cercana a la defensa del artista, lo que podría generar rechazo en parte del público. Otros destacan que intenta incluir estos episodios, pero sin profundizar demasiado, priorizando el retrato del ícono por sobre el del hombre.
En ese sentido, ya aparecen comparaciones inevitables con el documental Leaving Neverland, que expuso testimonios críticos sobre Jackson y que todavía pesa en la percepción pública del artista.
Otro de los puntos señalados por la crítica es el tono: Michael oscila entre la épica musical y el drama íntimo. Algunos ven ahí su mayor fortaleza, mientras que otros creen que esa dualidad termina generando una película irregular.
También se menciona la participación de Graham King (productor de Bohemian Rhapsody), lo que refuerza la idea de una biopic pensada como gran evento comercial, más que como una revisión crítica.
Expectativa alta y debate asegurado
A meses de su estreno, Michael ya logrò instalar conversación. Las primeras críticas no son unánimes, pero sí coinciden en que se trata de una película que va a dar que hablar.
Entre el homenaje, la reconstrucción espectacular y las decisiones narrativas sobre uno de los artistas más complejos de la historia del pop, la biopic promete convertirse en uno de los estrenos más discutidos del año.
Y quizás ahí esté su mayor logro: obligarnos, una vez más, a preguntarnos cómo se cuenta la vida de un ícono como Michael Jackson en el cine.







































