Tras una ola de teorías conspirativas en redes, desde los Premios César salieron a desmentir los rumores y defendieron la autenticidad del homenaje a Jim Carrey.
La presencia de Jim Carrey en la última edición de los Premios César no solo dejó un emotivo discurso, sino también una inesperada polémica. Luego de su paso por la ceremonia del 26 de febrero en Francia, donde fue distinguido por su trayectoria, internet se llenó de teorías que ponían en duda su identidad, llegando incluso a hablar de un supuesto “clon”.
A pesar de que Carrey asistió acompañado por su familia y protagonizó un momento cargado de emoción, con lágrimas en los ojos, las especulaciones crecieron rápidamente. La teoría conspirativa tomó fuerza después de que el artista drag Alexis Stone publicara en Instagram que había imitado al actor durante el evento, mostrando imágenes de prótesis y una peluca similar al look que lució esa noche.
Sin embargo, desde la organización del evento no tardaron en salir a desmentirlo. Gregory Caulier, delegado general de los premios, aseguró que la aparición fue completamente real y la definió como “un momento histórico”.

La respuesta oficial de los Premios César
En una declaración enviada al portal Variety, Caulier fue tajante al referirse a las teorías: “un problema sin importancia”. Además, detalló el extenso proceso detrás de la visita del actor:
“La visita de Jim Carrey se planeó desde este verano. Desde el principio, la invitación de la Academia le conmovió profundamente. Ocho meses de conversaciones continuas y constructivas. Trabajó en su discurso en francés durante meses, preguntándome sobre la pronunciación exacta de ciertas palabras —dijo Caulier—. Vino con su pareja, su hija, su nieto y doce amigos cercanos y familiares. Lo acompañó su publicista de toda la vida. Su viejo amigo Michel Gondry, quien ha hecho una película y dos series con él, estaba allí, y estaban encantados de volver a verse”.
El organizador insistió en bajarle el tono a la polémica y destacó la actitud del actor durante toda la ceremonia:
“Para mí, no es un problema. Solo recuerdo su generosidad, su amabilidad, su benevolencia, su elegancia”.

Un discurso que emocionó a todos
Más allá de los rumores, lo cierto es que el paso de Carrey por los César dejó una huella profunda. Su esfuerzo por dar el discurso en francés conmovió a la élite del cine local, e incluso aprovechó el momento para reconectar con sus raíces.
El actor reveló que “hace unos 300 años, mi tatarabuelo, Marc-François Carré”, nació en Francia, en Saint-Malo, antes de emigrar a Canadá. También dedicó palabras a su padre, Percy Joseph Carrey, a quien describió como “el hombre más divertido que he conocido”, y quien “me enseñó el valor del amor, la generosidad y la risa”.
Así, mientras las redes debatían teorías extravagantes, la realidad en el escenario fue otra: un homenaje genuino a una de las figuras más queridas del cine.











































