La artista, Lady Gaga, sorprendió al revelar cómo atravesó el rodaje junto a Bradley Cooper en uno de los momentos más complejos de su vida.
A siete años del estreno de Nace una estrella, Lady Gaga volvió a sacudir a sus seguidores con una confesión que resignifica por completo su actuación en la película dirigida por Bradley Cooper. La estrella confesó haber rodado la cinta bajo los efectos del litio, medicamento que la popular artista consumía para tratar su trastorno bipolar.
Si bien hoy está totalmente recuperada y alejada de todo tipo de sustancias que coartaban su libertad, la artista reconoció que el rodaje de Nace una estrella no fue para nada fácil, ya que realizó todas sus tomas bajo los efectos del litio, algo de lo que Bradley Cooper era consciente y por lo que la protegió desde el comienzo del rodaje hasta el final. “Hubo un tiempo en el que no creí que pudiera mejorar… Me siento muy afortunada de estar viva. Sé que puede sonar demasiado dramático, pero sabemos cómo pueden salir estas cosas”, confesó.
El impacto no terminó ahí. Meses después, en plena gira Joanne, la artista atravesó uno de sus momentos más oscuros. Si bien la película significó un hito para su carrera profesional, la enfrentó con sus oscuridades; algo que fue empeorando con el correr de los meses, a punto tal de que en medio de la gira Joanne, Lady Gaga sufrió lo que ella misma describió como un “episodio psicótico”.

“Hubo un día en que mi hermana me dijo: ‘Ya no veo a mi hermana’. Y entonces cancelé la gira. Hubo un día en que fui al hospital para recibir atención psiquiátrica. Necesitaba una pausa. No podía hacer nada. Me derrumbé por completo. Fue realmente aterrador”, reveló.
Hoy, completamente recuperada, la artista atraviesa un presente muy distinto, apoyada en su proceso terapéutico y en su pareja, Michael Polansky. “Estar enamorada de alguien que se preocupa por mi verdadero yo hizo una gran diferencia”, aseguró.











































