En un año donde las grandes franquicias dominan las carteleras, Marty Supreme ha irrumpido con fuerza en el circuito cinematográfico y marcado un hito para A24.
Marty Supreme es la película protagonizada por Timothée Chalamet y se acaba de convertir en el mayor éxito de taquilla doméstica en la historia de A24, superando a obras tan celebradas como Everything Everywhere All at Once con más de 80 millones de dólares recaudados en Estados Unidos.
Un récord poco habitual para un estudio poco convencional
A24 se ha hecho un nombre en la última década por apostar a propuestas arriesgadas —desde Moonlight hasta Hereditary—, combinando audacia estética con resultados que muchas veces desafían las expectativas comerciales. Que Marty Supreme se convierta en su película más taquillera refleja no solo el magnetismo de su propuesta, sino también el creciente interés del público por historias que se escapan de los moldes tradicionales del cine mainstream.
Dirigida por Josh Safdie —en su primer largometraje como único realizador tras una carrera en codirección con Ronald Bronstein— la película es una comedia dramática deportiva ambientada en los años 50, inspirada libremente en la vida del jugador de tenis de mesa Marty Reisman, con una narrativa que mezcla humor, nostalgia y una sensibilidad humana muy marcada.
Timothée Chalamet, centro de un fenómeno
No puede hablarse de Marty Supreme sin mencionar la presencia de Timothée Chalamet. Su papel como protagonista ha sido ampliamente celebrado —llegando incluso a reconocimientos en premios como los Golden Globes y los Critics’ Choice Awards— y su capacidad para transitar géneros distintos ha sido clave para atraer tanto a públicos críticos como a audiencias más amplias.




Este logro no es menor: que un film con presupuesto moderado, tono autoral y lejos de la maquinaria publicitaria típica de los “blockbusters” alcance cifras récord para A24 indica que la audiencia está respondiendo con entusiasmo a propuestas cinematográficas que mezclan voz artística con accesibilidad narrativa.
Más allá del número: una película que resuena
Si bien los récords de taquilla suelen celebrarse como indicadores numéricos, el caso de Marty Supreme también sirve como ejemplo de que el cine puede encontrar momentos de encuentro entre industria y creatividad. Que una película relativamente pequeña —si la comparamos con los megaestrenos tradicionales— consolide un lugar de primer plano en la conversación cinematográfica del año es, para muchos cinéfilos, una señal de salud para el cine independiente y para las historias que se atreven a salir de los caminos trillados.
En definitiva, Marty Supreme no solo escribe un nuevo capítulo en la historia de A24, sino que también pone en evidencia que el público puede y quiere acercarse a proyectos que combinan riesgo formal, fuerza actoral y narrativa humana.












































