Esta reseña/análisis está cubierta de spoilers acerca de Game of Thrones, y sobretodo del sexto capítulo de la octava temporada. Si no querés saber nada, este es tu momento para retirarte. Fuiste advertido.

Última introducción. Último adiós. Game of Thrones nos dejó este domingo 19 de mayo y todavía no entendemos cómo es una vida sin esta serie que nos dio tanto en los últimos 10 años.

Al momento de finalizar una serie, nos encontramos con diversos ejemplos en donde los escritores han decidido llevar la historia que han contado a un final satisfactorio, que no necesariamente sorprenda sino que rinda homenaje a todos los años que se han invertido en la misma. También vemos algunos que tienen un final en mente pero por izquierda o derecha, optan por el camino del amontonamiento de ideas y subestiman al espectador, pensando que pueden forzar caminos que no fueron desarrollados anteriormente.

Pareciera ser que Game of Thrones entró en esta segunda categoría. Hay fans que se sintieron a gusto con su final pero la gran mayoría tomó las redes para expresar su gran disconformidad frente a las decisiones de David Benioff y D.B. Weiss. Nosotros tenemos sentimientos encontrados que nos obligan a analizar cada una de sus resoluciones y la ejecución de las mismas.

La Mano del Rey

Hablemos de Tyrion. El enano, aquel personaje que a través de las temporadas nos entregó los mejores diálogos de la serie (EL JUICIO), ese que siempre parecía entender la política de Westeros mejor que nadie y que su reflexión tan crónica como sabia nos hizo amarlo cada vez más. Sin embargo, en estas últimas temporadas (sobre todo en esta octava) vimos a un Tyrion inocente, naif, perdiendo su poder reflexivo e inteligente para perderse en una falsa esperanza hacia una reina que terminó demostrándole su propio error.

Creemos que lo mejor de este capítulo fue Peter Dinklage, quien por la última hora de la serie nos devuelve aquel Tyrion que tanto respetamos. El momento en el cual desentierra los cuerpos muertos de sus dos hermanos, entre los escombros, puede posicionarse como uno de los más fuertes de la serie. El hermano menor tan odiado por su padre, cuyo amor siempre recayó en estas dos personas. A pesar de todos los enfrentamientos que pudieron tener Cersei y Tyrion, al final del día eran familia y cada acto de falsa esperanza por parte del segundo para que su hermana recapacite, vinieron desde un amor tan profundo que sólo la sangre puede entender. La relación entre Jaime y su hermano menor se vio perfectamente reflejada en su última escena del episodio anterior, en donde el vínculo inquebrantable que poseían se cerró en un eterno abrazo. Este es Tyrion despidiéndose de las últimas dos personas a las cuales podía llamar familia y es en ese momento que se da cuenta la participación que tuvo en tal tragedia.

Apareciendo por detrás de su amada reina, Tyrion decide hacer algo que sabe que le costará la vida pero no duda ni un segundo en accionar: tira su broche de Mano que cae por las escaleras al igual de su apoyo hacia Daenerys. El enano se da cuenta de su error y no puede vivir con el mismo, él sabe que ningún discurso de amor la hará cambiar a la madre de los dragones, ya que solamente la muerte inevitable podrá pararla y terminar con esta nueva tiranía.

Aquí es donde entramos en, creemos, la mejor escena de The Iron Throne”, en donde Jon Snow decide ir a visitar a un Tyrion prisionero, el cual le da una charla tan reveladora como interesante. Debemos resaltar ya desde ahora el excelente diálogo que posee y la excelencia en la cual Tyrion logra, de alguna forma, ponerse en nuestros ojos y logra dar una explicación a la locura indomable que poseyó a Daenerys. La desilusión en su expresión mientras se da cuenta, a medida que va desprendiendo palabras, que aquella tirana fue formada a través de los años por la justificación constante por parte de él y tantos frente a sus acciones brutales. Esta es una de las escenas que nos devuelve plenamente a ese Game of Thrones en donde la magia se encontraba en las conversaciones entre personajes que develaban capas y capas de complejidad.

“Everywhere she goes, evil men die and we cheer her for it. And she grows more sure that she is good and right.” (A todos lados que va, hombres malvados mueren y nosotros la alabamos por eso. Y cada vez se vuelve más segura de que es buena y justa).

Saltando hacia el momento en donde se debe decidir quién será el nuevo rey de los siete reinos (también la analizaremos más adelante) se le pide ayuda a la inteligencia de Tyrion para que de su opinión acerca de quién sería la opción correcta. Aquí, decide dar un discurso de aquellos en el cual expresa que lo que siempre unió a toda la gente de Westeros fue la historia y que por esa misma razón, Bran the Broken era el candidato perfecto para ser el rey. Lo interesante acá es la decisión del nuevo rey de que Tyrion Lannister sea su Mano, cosa que el mismo no cree merecer debido a su constante equivocación con Dany.

Ambos, Bran y Tyrion no quieren el poder que poseen pero entienden que es justamente eso, lo que los hace perfectos para sus respectivos puestos. A pesar de la rareza de que un prisionero sea el indicado para nombrar al rey de los seis reinos y que además sea él el elegido para ser la mano del rey, podemos entender la lógica detrás de la decisión y es un buen cierre al personaje de Tyrion quien lo único que siempre quiso fue lograr un futuro mejor para Westeros.

Te vamos a extrañar pequeño Lannister.

Jon Snow

Dudamos en si llamar esta sección “Aegon Targaryen” y rendirle homenaje al verdadero origen de este personaje pero “The Iron Throne” tuvo otros planes en mente.

Desde la temporada anterior se nos hizo un hincapié enorme en R + L = J haciéndonos creer que el verdadero linaje de Jon iba a ser una especie de circunstancia definitiva en el final de la serie. Sin embargo, en este último capítulo poco pareció importarle a los personajes el verdadero heredero al Trono de Hierro. En “The Bells” habíamos visto a un Varys enviando cuervos con la información clave acerca de Jon pero aquel último acto de la araña no tuvo consecuencia alguna.

Jon comienza el episodio con una inocencia tan absurda que ya parece sobrenatural. Luego de presenciar la masacre que realizó Dany e King’s Landing, sigue con su discurso noble de ”es mi reina” y nosotros ya no lo podemos creer. Camina por las calles de la ciudad en cenizas y presencia a un Grey Worm, lleno de ira y contagiado por la locura de su reina.

Le toma demasiado tiempo para realmente darse cuenta que la tiranía de la madre de los dragones recién comienza y está lejos de ser cosa de una vez. La conversación con Tyrion, a pesar de su brillantez, sigue dejándolo con dudas hasta que el mismo le plantea el futuro que tendrán que afrontar sus hermanas si se niegan a arrodillarse ante la Targaryen.

Allí es cuando Jon decide ir, como último intento, a ver si su amada Daenerys puede reflexionar frente a sus acciones. Pobre Jon, nunca sabe nada. Al entender que la locura de Dany ya está demasiado impregnada en su ser, decide apuñalarla en el corazón (por eso su muerte instantánea) diciéndole hasta el último momento que ella siempre será su reina.

Jon Snow se convierte en el nuevo Kingslayer y rompe su honor entendiendo su responsabilidad con los inocentes de Westeros. Siendo prisionero por unas semanas, se le comunica a través de Tyrion que su destino final será regresar a Castle Black y unirse de vuelta a la Night’s Watch, dando así un giro de 360 grados a su personaje.

A pesar de encontrar una poesía en la vuelta de Jon al lugar donde empezó su historia, no podemos dejar de pensar en todo el material desperdiciado de su personaje. Como toda su historia con el Night King fue arrebatada por un momento heroico de Arya, su vuelta a la vida siendo únicamente para ser el asesino de Dany y finalmente el linaje tan revelador para muchos, que terminó en una resolución nula.

Finalmente decimos #JonSnowDeservedBetter

Mother of Dragons

Queen of the Ashes.

Si hay un personaje que fue abusado, desprestigiado y forzado en esta temporada, fue Daenerys Targaryen. En nuestro análisis de “The Bells” indagamos profundamente en la traición hacia su arco narrativo por parte de David Benioff y D.B. Weiss que pareciera no importarles el camino hacia su final tan preciado.

Tenemos que repetir, una vez más, que lo que criticamos no es el qué sino el cómo. No era difícil de imaginar la locura que dominaría finalmente a Dany, ya que sí, las pistas estuvieron ahí pero eso no es equivalente a un desarrollo apropiado para que el público pueda entender cómo aquella salvadora de inocentes con intenciones puras, que siempre buscó diferenciarse de su padre, pude enloquecer y quemar una ciudad entera sin razón alguna. Faltaron conversaciones, señales y expresiones que nos hagan apreciar todo el trayecto de Daenerys como personaje y entender la tragedia dentro de su historia.

Sin embargo, este no fue el caso y “The Iron Throne” es el final ya anticipado e inevitable de esta heroína convertida en villana. Su primera aparición luego de la masacre de King’s Landing es fantástica. Siendo probablemente uno de los mejores planos de toda la serie, vemos a Daenerys aproximándose a sus tropas con las alas de Drogon que se asoman por detrás, dandole así una imagen tan poética como poderosa. Ella es la madre de los dragones y es en este momento donde la misma se transformó en un dragón por completo.

Dando un discurso en Dothraki y Valyrio, vemos una Daenerys cínica y negadora que no muestra ni una señal de arrepentimiento con lo que acaba de hacer.

“You have liberated the town from a tyran” (Han liberado al pueblo de una tirana), dice Dany, y la hipocresía traspasa la pantalla. Su discurso propagandista está lejos de ser uno de final de guerra sino más bien un aliento hacia sus tropas por seguir esta masacre sin fin, con el falso objetivo de liberar a todo el mundo de estos supuestos tiranos. Es tan trágico pensar como la locura de Daenerys la consume en su totalidad ya dándonos diálogos que parecen sacados de una maniática en pleno ataque psicótico.

En su encuentro con el Trono de Hierro vemos como en sus ojos la codicia y el consumo de poder la han tomado en su totalidad, arrebatándole la nobleza que alguna vez la hacía única. Una conversación con Jon que refleja su ambición constante y su intención ilusa de todavía poder gobernar junto a su amado.

Se prueba finalmente lo dicho por Tyrion en la escena anterior: ella cree que lo que está haciendo es tan justo como bueno y hay una única forma de pararla.

Un puñal en el corazón. Ni una última palabra. El cuerpo de Daenerys cae al piso y así, en una muerte instantánea la madre de los dragones llega a su final inevitable.

Jon Snow abraza su cuerpo, como alguna vez lo hizo con el de Ygritte, y Drogon se asoma entre los cielos para encontrarse con su madre muerta. En la escena más poética de todo el capítulo, el dragón decide depositar su tristeza y bronca en el único culpable del destino de su Daenerys: el Trono de Hierro. Con un fuego indomable, el trono se derrite así terminando con el objeto de poder culpable de corromper a tantos personajes en esta historia.

Drogon agarra el cuerpo de su madre y vuela por los cielos, perdiéndose entre las nubes, sin dar un pista de su destino.

A pesar del trágico final de la madre de los dragones podemos entender que de alguna forma el objetivo de la misma, finalmente logró cumplirse. Dany quería romper la rueda, acabar con la tiranía en la cual se encontraba el mundo y liberar a miles de inocentes que sufrían bajo esa forma de gobierno.

Sí, le costó su sanidad y su vida.

Sí, quizás ella no era la indicada para llevar ese mundo adelante.

Pero la rueda se rompió y Daenerys Targaryen logró su objetivo.

Bran the Broken

Si alguien nos preguntaba quién iba a terminar en el trono dos temporadas atrás, nunca hubiésemos siquiera pensado que el indicado iba a ser Bran Stark, pero como ya vimos, mucho puede cambiar en tan solo 6 capítulos.

En medio de una reunión entre Lords y Ladies de Westeros, nos encontramos con una discusión acerca de quién será el encargado de gobernar los 7 reinos, ahora que Daenerys fue asesinada. En un intento de chiste medio forzado y raro, Edmure Tully se levanta y se atreve a proponerse como una opción a lo cual Sansa, tan elocuentemente le responde: “Tío, por favor, sentate” (Sansa te amamos cada vez más.)

También pasamos por un Sam que propone la democracia, a lo cual todos se le ríen y nosotros más porque bienvenidos al futuro gente de Westeros. Allí es cuando de manera muy extraña y sin mucho sentido, le piden a Tyrion quien se encuentra como PRISIONERO, que de su opinión al respecto. En consecuencia se da este discurso por parte del enano, que con la justificación de las historias son lo que une a la gente, la opción indicada es Bran Stark (o como él lo llama, Bran the Broken).

A pesar de que es verdad que Bran es uno de los personajes con una historia más que interesante, no creo que esa sea la razón más justificativa para que sea él el encargado de reinar. Podrían haber hablado de como él no tiene interés por el trono, es incapaz de hundirse en la ambición del poder, o hasta el hecho de que puede ver el pasado y de alguna forma el futuro. Historias interesantes tienen todos y por sobre todo un cierto legítimo heredero que se encontraba encarcelado.

Acá viene la disyuntiva, acaso, era Bran el que debería haberse quedado con el poder? Por un lado podemos decir que lógicamente es la opción más “correcta” y sentido tiene. El Cuervo de Tres Ojos es aquel que nunca va a dejar que la avaricia y sus propios intereses se interpongan entre sus deberes con el reino porque, como bien le dijo a Tyrion unos capítulos atrás, él ya no desea nada. Pero por otro, pensemos un segundo en el arco narrativo de Bran en esta serie. Su historia estaba completamente ligada a los caminantes blancos y al Rey de la Noche desde el primer momento y a pesar de no haber participado mucho en su derrota, su arco estaba dentro de esa narrativa. Jon, por su parte, es un héroe cuya historia se basó en la vida detrás del muro y cómo acabar con la amenaza de la muerte pero también se lo introdujo a la lucha por el Trono de Hierro con la revelación de su linaje. Al final del día ninguno de los dos arcos fueron para Jon, el Rey de la Noche fue derrotado por Arya y el reinado quedó a cargo de Bran, dejándolo a Snow justo donde empezó: detrás del muro.

The Pack Survives

“When the snows fall and the white winds blow, the lone wolf dies but the pack survives”

Los Stark. Indiscutiblemente esta historia comenzó con ellos, y termina con ellos. Aquella familia que empezó tan unida y el destino los separó de a poco. Perdieron a su padre, luego a su madre y hermano mayor y entre la tristeza y la desolación el lobo siempre permaneció de pie. The North Remembers y los Stark siempre supieron que al final del día lo único que importaba era volver a casa y protegerse entre sí.

Ellos siempre sintieron a la familia más que cualquier casa en Westeros, no les importaba el poder ni el dinero sino que solamente proteger a los suyos. Como una manada se cuidaron y afrontaron toda las desgracias que les tocó pasar, sin olvidar por supuesto y cobrándose todas las deudas pendientes que dejaron en el camino.

Es acá, en el último capítulo de la serie que podemos afirmar que son los Stark quienes finalmente ganaron este juego de tronos. Con una despedida tan bella como nostálgica somos testigos de como cada uno de ellos sigue su rumbo, separados pero unidos por algo que nunca se va a romper: la sangre del Norte. El montaje final de Sansa, Arya y Jon siguiendo sus respectivo caminos, es un momento emocionante que hace llorar hasta el más duro.

Sansa, luego de haber sufrido tanto abuso y manipulación, logra ser la más inteligente en cuestiones políticas de Westeros e independiza al Norte situándose así como la reina del norte, dándole uno de los mejores finales posibles a su personaje.  Arya, la loba solitaria, la que siempre fue diferente y nunca perteneció a un mundo de convenciones sociales, decide embarcarse en una aventura hacia el oeste de Westeros donde terminan los mapas y nunca nadie logró ir. En un barco con la bandera de los Stark, nuestra pequeña asesina se despide como siempre fue ella: siguiendo su propio camino. Jon, al cual le dedicamos una sección entera, se dirige hacia un Norte mirando atrás, dejándonos con la duda de si alguna vez volverá.

Bonus Track

  • Brienne completando la historia de Jaime en The Book of the Brothers es sin duda alguna un cierre perfecto a su personaje y por sobre todo a su relación llena de honor, respeto y amor con Jaime.
  • JON ACARICIÓ A GHOST YA PODEMOS DORMIR TRANQUILOS
  • Si tenemos que hablar de lo más ridículo del capítulo sin duda alguna es la incorporación de Bronn al consejo. No se supo manejar para nada el personaje del mismo, y no tiene sentido alguno que sea parte de algo tan formal como esto cuando hace 2 capítulos estaba dispuesto a matar a Jaime y a Tyrion.
  • No entendemos para qué introdujeron de vuelta a Gendry como personaje si realmente no tuvo ningún objetivo, excepto por tener su noche de amor con Arya. Su linaje de ser un Baratheon no fue considerado en ningún momento siquiera cuando él estaba presente en la elección del nuevo rey. Tampoco entendemos como por lo menos no le dieron un lugar en el consejo en vez de dárselo a BRONN
  • ¿Estamos todos de acuerdo que Grey Worm es el peor negociador del mundo no? ¿Por qué acepta el destino de Jon cuando son ellos quienes tienen el poder ahí? Convenciones de la trama que nos dejan un poco en desconcierto.

Todo camino tiene su final, y a Game of Thrones le tocó llegar al suyo este domingo. Por siempre vamos a recordar cada momento icónico que nos dio esta historia y bajo ninguna circunstancia podemos decir “arruinaron una serie” por un final que a la mayoría no le gustó. Una historia es mucho más que la última página y creemos que la calidad y la belleza de GOT no se basa en decisiones apresuradas y equivocadas, sino en aquellas bien pensadas que nos dieron una lección de cómo hacer una serie icónica que marcó una generación entera.

Ahora sí.

Our watch has ended.


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Desde que presencié el comienzo de la historia de amor entre Celine y Jesse en Before Sunrise y a Jack corriendo a su familia con un hacha en The Shining, entendí que el séptimo arte era el amor de mi vida. Estudiando comunicación periodística con el objetivo de difundir mi amor por el cine mediante la escritura y transmitirles a ustedes todas las sensaciones indescriptibles que me genera.