Antes de empezar te avisamos, como siempre, que esta reseña está llena de spoilers sobre Game of Thrones, en especial del cuarto capítulo de la octava temporada: “The Last of The Starks”. Si no queres saber absolutamente nada, éste es tu momento para huir.

Qué capítulo. Después de la Batalla de Winterfell, en donde perdimos a varios personajes amados por el público y finalmente presenciamos la derrota del Night King, no sabíamos qué esperar de los restantes 3 episodios de la serie. Ahora casi que lo sabemos y tenemos sentimientos encontrados. Volvió el juego de la política a Westeros y este es nuestro análisis sobre el mismo:

El último adiós

El cuerpo de Ser Jorah siendo despedido por Dany, la cual le dice algo al oído que ni él ni nosotros podemos escuchar. Sansa desconsolada mirando el cuerpo de Theon mientras le coloca un pequeño broche con el logo de los Starks en su pecho. Silencio. Un discurso de Jon Snow propio de un líder haciendo honor a los héroes caídos en la guerra. Miradas entre salvadores y salvados. Fuego.

El adiós final a los personajes que sacrificaron su vida en “The Long Night” era tan necesario para los que quedaron atrás como para nosotros. No solo fue un recordatorio sobre ellos sino de todo lo que significo el arco de los muertos y el Night King en la serie. Fue un cierre de ciclo, ahora las cosas solo se van a basar en quién toma el Iron Throne y la política que se tiene que jugar para llegar a ello.

Gendry consiguió apellido pero se quedó sin Arya

En medio del festejo, el alcohol y la comida excesiva, lo único que parece importarle a Gendry es saber dónde está Arya, como un niño de 13 años con la chica que le gusta. Su charla con The Hound (el cual todos sabemos que es el padre adoptivo de Arya) da una especie de aprobación a la pareja y desenvuelve en una escena llena de ternura e ingenuidad.

Sin embargo primero tenemos a Daenerys tomando la decisión de coronar a Gendry como Lord de Stormlands, convirtiéndolo así en un Baratheon legítimo con todas las letras. Esto es una clara estrategia política por parte de la madre de los dragones (la cual analizaremos más adelante) pero Gendry en lo único que piensa es en buscar a Arya y celebrar junto a ella.

Acá nos encontramos con una de las escenas más tiernas, torpes y sinceras de toda la temporada en donde Gendry decide contarle a Arya que ya no es más Gendry Rivers (em Rivers es el apellido que le dan a los bastardos en Riverrun, en realidad él tendría que ser Waters en todo caso pero bueno) sino que es el Lord de Stormlands y que lo único que quiere es compartir su nueva vida con ella. Ay Gendry, acaso ¿no sabes quién es Arya?. Haciendo referencia a una escena junto a su padre, en la temporada 1, la más pequeña de los Stark le dice que ella no es una lady, que nunca lo fue porque ella no es eso.

“You’ll be a wonderful lord, and any lady will be lucky to have you. But I’m not a lady,” (“Vas a ser un magnífico lord, y cualquier dama va a ser afortunada de tenerte. Pero yo no soy una dama.”)

“I never have been. That’s not me.” (“Nunca lo fui. Esa no soy yo).”

Arya Stark tiene una lista desde hace mucho y no va a parar hasta completar. Su prioridad no son los vestidos ni mucho menos ser la lady de nadie, sino asesinar y vengar todo su dolor.

A pesar de que Arya deja a Gendry con un corazón casi tan roto como el nuestro, es difícil pensar que esta es la última vez que veremos al Lord de Stormlands y que esta haya sido su última escena con Arya. Quien sabe, ahora que la Stark decidió no volver a Winterfell, cuando todo termine y si los dos siguen vivos, podrían darle una oportunidad al amor. Ah ¿no podemos soñar con un final feliz? bueno está bien.

Jaime gracias por rompernos el corazón

¿Era esto necesario? no, por supuesto que no.

Todo empieza siendo risas y juegos de borrachera como si estuviesen en una previa de boliche con Podrick, Tyrion y obvio la dupla de Jaime y Brienne. Pareciera que los primeros dos funcionasen como una especie de cupidos para los segundos que ya no aguantan más las ganas de consumir su amor. Sonrisas, confesiones, miradas que enamoran, Jaime y Brienne son dos adolescentes en una fiesta tratando de estar juntos y nosotros no podemos contener tanto amor.

Todo va bien hasta que Tyrion decide delatar a Brienne en su condición de virgen, la cual opta por retirarse de la sala con una vergüenza que la acompaña. Claro está que el menor de los Lannister sabía perfectamente lo que estaba haciendo ya que su hermano mayor decide seguirla hasta su cuarto, dejando así a un Tormund con el corazón roto y desolado.

Tocan la puerta de Brienne y Ser Jaime Lannister no duda en entrar a su habitación, dirigiéndose con nerviosismo y ansiedad hacia el vino para ahogarse en él. “Hace mucho calor aquí” dice el Lannister mientras se trata de sacar la camisa, en un intento jovial e inocente de avanzar la situación. Estas son dos personas con nula experiencia sexual queriendo dar un paso y no saben como accionar. Brienne es virgen y nunca estuvo con nadie, mientras que Jaime solo se relacionó sexualmente con su hermana, la cual lo manipuló durante años. El miedo es de ambos y ninguno sabe qué hacer, así que simplemente se pierden en palabras y torpezas que derivan en un beso que tanto se aguantó y finalmente soltó toda la tensión y el amor de temporadas y temporadas.

Pareciese todo sacado de un cuento de hadas. Jaime finalmente eligiendo una adecuada vida para él, llegando a ser el buen hombre y héroe que siempre quiso ser y todo esto teniendo a la mujer que aprendió a amar y respetar en todos estos años. Hasta decide quedarse en Winterfell con ella, mientras que las tropas se dirigen a King´s Landing y todo es felicidad y amor para esta nueva pareja.

Al enterarse que Cersei consiguió derribar un dragón y capturar a Missandei, Jaime toma la decisión de ir a King´s Landing a… ¿qué?. En una escena sacada de una telenovela junto Brienne, el mismo le dice todas las cosas horribles que hizo por su hermana y que al final del día él es igual de mala persona que ella. No se nos es claro si Jaime está yendo al sur a pelear junto a Cersei o si finalmente decide que el único que puede terminar con ella es él, pero si de algo estamos seguros es que dejó a Brienne of Tarth llorando desconsolada como nunca la habíamos visto (y a nosotros también).

Ahora la pregunta es, ¿cuál era la necesidad de darle este momento tan importante a Jaime y a Brienne si al final del día esto iba a terminar así?. La relación de estos dos personajes lleva 7 temporadas desarrollándose, al igual que el personaje de Jaime Lannister. Aquel monstruo, siendo manipulado por su hermana, de la temporada 1 que lanzó a Bran por la ventana, creció de una manera extraordinaria para convertirse en el héroe que peleó de la mano de los Stark para salvar a la humanidad. Y la mayor influencia en todo ese crecimiento y desarrollo fue por parte de Ser Brienne of Tarth.

No se trata de la adicción de Jaime hacia Cersei o su co dependencia interminable, sino de que nada tendría sentido si todos estos años de construcción y desarrollo no se desenvolviesen en nada. Jaime tiene que matar a Cersei y si, probablemente eso lo lleve a su fin, pero rompiendo su círculo vicioso y finalmente, siendo el héroe que siempre soñó.

Intervención Stark

Con un capítulo titulado “The Last of The Starks”, lo mínimo que esperábamos era una escena o más con toda la familia reunida, capaz por última vez.

Esta reunión se da luego del plan de batalla organizado por Dany que va completamente en contra de lo que piensa Sansa, como para variar. Las hermanas Stark convocan a Jon a una charla familiar, al lado del árbol viejo, donde tan solo un capítulo atrás la menor había asesinado al Night King.

Arya y Sansa le plantean a su hermano que no confían en su reina elegida a lo cual el mismo les responde que sin ella estarían todos muertos.

“Arya was the one who killed the Night King”(“Arya fue la que mató al Night King”)

Le recuerda Sansa a su hermano y todos la aplaudimos porque la lealtad ciega de Jon hacia Dany ya no tiene ningún sentido alguno. Arya, por su parte, no niega la ayuda que aportó la reina de los dragones en la Gran Guerra, pero su confianza no puede ser ganada ya que no pertenece a su familia.

Acá entramos en los diferentes conceptos de alianzas que tienen los Stark, dependiendo de los caminos que siguieron. Sansa por su parte se cuida con su alianzas de una manera inteligente y estratégica por haber pasado tanto tiempo en King´s Landing, Jon siempre confía ciegamente dejándose guiar por su nobleza y sentimientos mientras que Arya se dio cuenta que los únicos que podía realmente confiar era su propia familia. Todo el trayecto de Arya se basó en darse cuenta que ella no es nadie, sino que es una Stark de Winterfell y lo único que importa al final del día, es la familia.

Esta intervención resulta en Jon pidiéndole a Bran que les confiese la verdad de sus origines a Sansa y a Arya, así rompiendo su promesa con Dany. Toda esta escena se siente un poco infantil teniendo en cuenta el tema que se está tratando y más aún cuando no se nos muestra las reacciones de las hermanas Stark sobre la noticia (o acaso ¿hay algo que no sabemos?).

Saltamos directamente a Arya yéndose de Winterfell para dirigirse a King´s Landing (a completar su lista) junto a The Hound. El mismo le dice que no va a volver al norte, a lo que ella le responde un simple “yo tampoco”. ¿Qué pasará con Arya si termina viva esta temporada? ¿se va con Gendry? ¿vivirá como una pequeña asesina por Westeros? tantas preguntas y solo dos episodios por ver. Dios.

Sansa: la que mejor entiende el juego

Sansa. Stark. Entiende. Todo.

Desde que empezó la temporada venimos dándonos cuenta de que la Lady of Winterfell es uno de los personajes más inteligentes de la serie y la que mejor entiende el juego de tronos. Desde su mirada de asco frente a la táctica de Daenerys en el festín de nombrar a Gendry Lord de Stormlands y el forzado brindis por Arya, Sansa sabe a que está jugando Dany y no la va a dejar ganar.

Es por esto, que es ella quien rompe la promesa de Jon y decide contarle a Tyrion la verdad sobre Aegon Targaryen. Sansa no elige revelar este secreto a cualquier persona sino al que ella supone, es el más inteligente de Westeros. Sabe lo que está haciendo y que esto es solo el comienzo de un largo plan para terminar con el posible reinado de Daenerys Targaryen.

Sin embargo tenemos que mencionar un momento poco favorable para el personaje de Sansa cuando en una escena con The Hound ella le dice que “seguiría siendo un pequeño pajarito si no fuese por Ramsay y Littlefinger”. Entendemos que la intención narrativa de esta línea es hacer referencia a que todo lo vivido por Sansa la formó en la persona que es hoy: uno de los personajes más fuertes e inteligentes. Pero esto no fue debido a situaciones agradables ni mucho menos dignas de un agradecimiento. Recordemos que Sansa fue abusada, tanto psicológica como físicamente sin resumir palabras, fue violada. Bajo ningún concepto ella podría agradecer lo que le pasó, no es Sansa hablando, son los guionistas.

Dracarys.

Hablemos de Daenerys. Si antes especulábamos que la madre de los dragones se estaba volviendo loca como su padre, ahora ya es un hecho.

En medio de las festividades encontramos miradas de inseguridad y preocupación por parte de la Targaryen que ya no es más la que conocimos en las temporadas anteriores. A pesar de que las pistas de la locura de Dany se dejaron a lo largo de la serie, este repentino cambio de personalidad por parte de ella, que pasa de su seguridad y amor inspirado en su gente, a sentir que está completamente sola y nadie realmente la apoya, nos confunde y nos deja un poco desamparados. Todos, en sus ojos, complotan contra ella y su trono que tanto quiso, se encuentra en peligro.

La escena con Jon, luego del festín, está llena de sobre explicación (básicamente poniendo en palabras todas las miradas de la anterior) y una desesperación que atenta contra la manipulación intentada por Dany. El Iron Throne es lo único que ella quería en su vida y ahora eso mismo peligra por la persona que ama. El intento por parte de Daenerys para pretender que los orígenes de Jon no son ciertos, son en vano. Su amor se derrumba y su trono también.

Si tenemos que hablar de la muerte repentina de Rhaegal en medio de la emboscada por parte de la flota de Euron Greyjoy, no podemos dejar de hacer hincapié en dos factores: cómo no se aseguraron antes de que esté el terreno libre y…¡¿Desde cuando es tan fácil matar a un dragón?!. Durante toda la serie nos convencieron de que Daenerys era invencible por poseer tres dragones y ahora tuvimos que presenciar como uno de ellos cae al vacío ¿en cuestión de segundos? no nos lo podemos creer.

Bueno pasemos a Missandei. Un personaje que a pesar de no parecer tan importante en la trama general de la serie, fue sutilmente una gran influencia en Dany y en todo lo que ella es como persona. Al igual que Jorah es una de las primeras en estar junto a ella y se convirtió a lo largo de los años, en su mejor amiga. La estrategia de Cersei de secuestrarla y finalmente, ejecutarla es brillante en todos los sentidos. Es esto lo que hace que Daenerys finalmente haga el click y diga “los voy a quemar a todos”. Es más, el último consejo que le da Missandei es justamente ese: DRACARYS.

A medida que va pasando el capítulo la madre de los dragones se va quedando más sola que nunca. Perdió a Jorah. Los Dothraki. Jon. Rhaegal. Missandei. No hay más nada que la contenga.

La Mad Queen llegó.

Las conversaciones de Varys y Tyrion

Maquiavélicas. Así podríamos definir las conversaciones de Varys y Tyrion en “The Last of The Starks”, las cuales clasifican como lo mejor del capítulo. Esta es la primera vez en casi toda la temporada que escuchamos la voz de Varys (quien estuvo bastante ausente durante la Gran Guerra) y volvió para dar que hablar.

Siguiendo la cadena de secretos no tan secretos, Tyrion decide contarle la verdad sobre Jon Snow a Varys, quien automáticamente cambia de bando y empieza a barajar la opción de tener a Aegon Targaryen como el Rey de los 7 Reinos. Tyrion, bien le dice, que están discutiendo traición pero como todos sabemos, Varys no está del lado de ningún monarca, sino de la gente.

Mientras que Tyrion confía ciegamente en Daenerys, su compañero es capaz de ver más allá y entender que su reina elegida es nada más una tirana más perdiéndose en su locura. Entre charlas que nos hacen acordar a una de las mejores características que tiene GOT (los juegos de política), tocan el tema del género, cosa que nunca le había pegado tan de cerca a Daenerys. Es la primera vez que tiene a un hombre, de su misma casa (sin contar a su hermano que se murió en la temporada 1), con más legitimidad al trono que ella. Jon no quiere el trono, pero acaso ¿eso importa?. Según Varys no ya que posee la admiración de la gente y su derecho superior por ser hombre (mmm no). Sin embargo Tyrion opta por introducir la idea, más de una vez, de un posible casamiento entre los dos Targaryen para poder reinar en paz. Varys vuelve a responder con el problema mayor: son tía y sobrino (AL FIN ALGUIEN LO DIJO).

En su última conversación, se encuentra una sutileza y al mismo tiempo claridad que nos recuerda a todos la calidad que hace a GOT una de las mejores series televisivas de todos los tiempos. Barajando las posibles resoluciones al problema dado, Varys da a entender que la solución es que Jon llegue al poder, y la única forma de lograr eso es: matando a Dany.

Bonus track

  • La despedida entre Ghost y Jon dio pena y está demás decir que la serie de tv no da ni un cuarto de honor a lo que es la relación entre los Starks y los lobos. Ghost y Jon siempre se volvieron a encontrar luego de tantas travesías para que ¿esta sea su despedida? No lo aceptamos.
  • Se dio a entender de alguna forma que esta fue la última vez que veremos a Sam, Gilly y Tormund quienes tienen su despedida de final feliz con Jon y abrazos que prometen no volver a verse por mucho tiempo. Sin embargo hay un posible foreshadowing con Tormund diciendo que el lugar de Jon es en el norte, así que se podría considerar un final con él dirigiéndose a Castle Black, terminando donde empezó.
  • La aparición de Bronn y toda la escena en general no tuvo sentido alguno y fue muy pobre en términos narrativos. Una historia que se introdujo en el primer capítulo de la temporada, que parecía poseer una importancia mayor, terminó resumiéndose en una escena tan simple como sin sentido. Extrañamos los días en los cuales Bronn era un personaje con historias reales.
  • ¿Alguien más estaba esperando más reconocimiento hacia Arya por haber sido quien mate al Night King? un brindis con una mención fue algo tan mínimo comparado con lo que ella hizo: SALVAR A LA HUMANIDAD
  • ¿Dónde exactamente ocurre el encuentro en la muralla con Cersei y Dany? no entendemos la locación ni de donde salió ese lugar.
  • Se repitió una vez más la escena en donde Tyrion confía en sus poderes de persuasión con su hermana, sabiendo perfectamente que eso no funciona.

“The Last of the Starks” es uno de los episodios en donde más se siente el apuro por llegar a la recta final y la decisión sin sentido de optar por nada más 6 episodios para cerrar esta historia. Las cosas se dan sin suficiente explicación y la audiencia ni los personajes pueden tomar un respiro en todo esto.

Sin embargo, solo quedan dos capítulos más para el final de esta historia que nos acompañó durante ocho temporadas y acá no podemos más de la emoción.

Te dejamos el trailer para el quinto episodio y nos vemos la semana que viene:

Desde Facebook
- publicidad -