Hablamos con Luciano Cáceres de su nueva película El Hijo, el thriller psicológico dirigido por Sebastián Schnidel

¿Cómo te llegó la propuesta del guión?

Por Sebastián que ya había visto sus películas y lo conocía por su productora, lo admiraba por su laburo, después lo conocí como persona y me pareció increíble. Cuando me dijo que estaba haciendo una película y tenía ganas de que esté le dije “quiero estar, decime qué tengo que hacer”. Me pasó el guión y luego el cuento original, me dijo que la hacía con Joaco que es un tipo que admiro, trabajo hace años, compartimos cosas de la vida también así que sabía que cómodo iba a estar. También Martina que es una gran compañera, había visto sus trabajos antes pero nunca nos habíamos cruzado pero establecimos un vínculo muy bueno. El clima de laburo fue bárbaro, claro que con un director como Sebastián y actores de este nivel que saben lo que tienen que hacer, todo fluye, fue una experiencia maravillosa. Todo sabiendo que a mi me tocaba portar como un color específico, una especie de espectador que va observando la historia desde adentro en distintas etapas, saber que tenemos una historia interior y estamos en una situación parecida con respecto a la paternidad.

¿Cuál fue tu primera reacción cuando leíste el guión? 

Terrible historia, me volví loco y el cuento también me gustó mucho. Lo que me interesó también fue todo el tema simbólico de la historia. Por ejemplo como se relaciona su mujer con los experimentos de la biología y lo que él está haciendo como artista. Cómo lo que crea tiene que ver también con lo que él está buscando en la vida real (un bebé). Hay todo un universo ahí que me sorprende no se hable lo suficiente porque está muy puesto en la película. Como también la historia se vuelve un espiral en el tiempo, digamos la construcción de como se relata la historia, me pareció tremendamente interesante. A mí me atrapó porque es perfecta como va en el tiempo, a pesar de que tiene cosas cronológicas, genera un patrón re contra re claro. A pesar de que se hizo en el cine ya, me parece que acá tenes lo novedoso del arte y como se va contando en paralelo con los experimentos.

Hay un gran paralelismo entre las dos parejas en querer ser padres pero a una le sale y a otra no. ¿Qué podes  decir de este aspecto?

Es re fuerte eso porque al principio de la película es como que mi personaje le está medio refregando a Lorenzo la casa divina que tiene, la mujer que era antes suya y de la nada ellos quedan embarazados y nosotros no, es muy fuerte. Hay algo ahí de felicidad pero también es luchar con ese “por qué ellos si y nosotros no”.

Algo súper remarcable de la película es que no utiliza la sobre explicación como recurso y deja muchas cosas en  la imaginación del espectador. ¿Cómo ves esto como  actor? 

Está buenísimo porque por ejemplo poner un personaje como el mío para ver las cosas desde adentro, el deterioro, lo hace mucho más inteligente. Y no sabe a quién creerle porque es su amigo y lo ve mal pero después va a la casa y está la mujer ahí re normal con el bebé y te quedas como “qué está pasando acá”.

¿Cómo trabajaron la relación con Martina? 

Fue automático, mucha afinidad. Es una actriz que a mi me gusta mucho y es muy profesional. Además tenemos un trato muy profesional, no tenemos que hacer como que estamos sino que simplemente estás.

¿Tuviste alguna escena que te costó filmar?

Por temas actorales no pero por ejemplo la del auto fue difícil por algo técnico. Teníamos una criatura y encima se largó a llover pero granizo literal. Caían piedras y quedó el auto destruido, fue terrible.

¿Por qué la gente tiene que ir a ver El Hijo? 

Creo que es una historia re potente, un thriller psicológico que estamos muy acostumbrados a consumir en el cine de afuera y la verdad es que acá se puede re hacer. Un gran director, increíbles actores y una locura de historia.

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