Esta reseña/análisis está lleno de spoilers del episodio 2 de la temporada 8 de “Game of Thrones” así que si no querés saber nada es tu tiempo para escapar. Te advertimos.

Otro domingot más, otro que se nos va y otra semana que hay que esperar. “A Knight of the Seven Kingdoms” sigue jugando a lo mismo que el primer episodio, brindándonos una previa a la batalla más esperada de toda la serie pero con una complejidad, profundidad y belleza que hace homenaje a los personajes que venimos siguiendo hace ocho temporadas.

El juicio de Jaime

El episodio comienza con el juicio de Jaime Lannister (Nikolaj Coster-Waldau) cuyo destino depende de la madre de los dragones, Daenerys Targaryen (Emilia Clarke). Nosotros como espectadores sabemos todo el desarrollo de personaje que tuvo Jaime y como ya no es el Lannister que alguna vez empujó a un niño por la ventana (gran callback de Bran repitiendo la frase “the things we do for love” en el juicio), pero debemos recordar que personajes como Sansa (Sophie Turner) o Daenerys no son parte de la audiencia y los recuerdos que tienen de él no hablan necesariamente bien de su persona. Sin embargo tenemos a su heroína, Brienne of Tarth (Gwendoline Christie) quien salta en su defensa sin dudarlo, así ganándose la aprobación de Sansa y con algunas miradas dubitativas, la de Daenerys.

En dicho juicio queda expuesta completamente la traición de Cersei (Lena Heady) en el Norte y la incredulidad de Tyrion (Peter Dinklage) ante a los ojos de su reina por creerle a su hermana. Aquí nos encontramos con una Daenerys que duda en si tomó la decisión correcta en elegir a un Lannister para ser su mano y su única preocupación en ese instante (y en realidad siempre) es su Iron Throne y cómo llegar a él. Sin embargo Jorah Mormont (Iain Glen) decide aconsejarla como de costumbre para que le de otra oportunidad a Tyrion y de paso haga las pases con Sansa.

Sansa vs Dany parte 1000

Esta escena. Dos reinas políticamente enfrentadas que buscan encontrar un punto en común en su mutuo amor por Jon Snow (Kit Harrington) pero difieren al final del día en lo que realmente les importa. Sansa le explica a Daenerys que su gran preocupación es el alcance que tiene ella para manipular a su hermano, a lo que Khaleesi le responde que es ella quien dejó su plan para tomar el trono para venir a pelear al Norte (“¿quién está manipulando a quién?”). Todo parece ir bien entre risas y chistes sobre la altura de Jon hasta que nuestra Stark decide tocar el tema del destino del Norte luego de que Dany tome el trono. Acá las caras cambian y una mano que se encontraba en son de paz se retira rápidamente para darnos a entender que al final del día estas dos mujeres están lejos de llegar a un común acuerdo.

Theon vuelve a casa

La tensión se interrumpe cuando chan chan llega Theon Greyjoy (Alfie Allen) para informarle a Daenerys que su hermana, Yara, se encuentra en camino a las Iron Islands para recuperarlas en su nombre y proveerle un lugar seguro a su reina. Pero lo más importante acá es cuando el mismo le informa a Sansa que decidió volver a Winterfell para pelear junto a ellos, por su hogar. El abrazo que le da la Stark a Theon es tan importante y emotivo que se nos hace difícil recordar lo mucho que odiamos a Greyjoy en la segunda temporada cuando decidió traicionar a los Starks. Theon pagó por sus actos y afrontó las peores situaciones imaginables (e inimaginables también) y ahora nos encontramos con un personaje que quiere pelear por los Stark y poder redimirse no solo por ellos, sino por él mismo.

“A Knight of the Seven Kingdoms”: una historia de Jaime y Brienne

Brienne y Jaime, Jaime y Brienne. Podríamos escribir un análisis entero sobre el desarrollo, pureza y complejidad de esta relación que fue creciendo a través de las temporadas. Cuando se conocieron allá por la temporada 2 nos encontrábamos con un Jaime Lannister cruel y despiadado que solo le importaba complacer los deseos de su hermana y amante, muy lejos de ser el amado personaje que vemos ahora. Brienne por su parte, era víctima del machismo y la discriminación por su deseo de servir y ser un caballero de los siete reinos. Dos personas que comenzaron odiándose y sin embargo sentían la necesidad de protegerse entre ellos. No podemos olvidar el gran rescate de Jaime cuando luchó contra un oso para salvar a su compañera o el famoso baño de Harrenhal donde el Lannister se confiesa ante ella acerca de sus miedos y deseos hasta el punto que el mismo se desvanece en los brazos de Brienne así viendo su vulnerabilidad en todo su esplendor. Ambos aprendieron a respetarse y a quererse más que a cualquier otro personaje y está de más decir que hay claros sentimientos que trascienden la amistad entre ellos que probablemente no se consuman en un beso o una noche de amor sino más bien en otros pequeños momentos que dicen más que cualquier “te amo”.

Primero vemos como Jaime le pide a Brienne de pelear bajo su mando ya que no es más el caballero que solía ser y además sería un gran honor para él. Acá ella se queda muda, sin palabras. No entiende qué está pasando. Acaso el hombre que no podía pasar 5 minutos sin insultarla ¿le está pidiendo de pelear bajo su mando? Sin decir nada se retira para no tener que afrontar esos sentimientos que no puede entender ni aceptar.

Luego llega el momento, creemos más emotivo de todo el episodio que justamente le consagra su nombre: “A Knight of the Seven Kingdoms”. En medio de la previa a la batalla de Winterfell donde Brienne, Davos, Tormund, Podrick, Tyrion y Jaime se juntan a tomar en frente del fuego para pasar su posible última noche, el gigante pelirrojo le pregunta a Brienne por qué no es un caballero. Tormund, muy alejado de la idea de tradición en Westeros, no es consciente de la imposibilidad de una mujer para ser consagrada como caballero. Sin embargo Jaime decide brindarnos una de las escenas más emotivas e importantes de la serie pidiéndole a Brienne que se arrodille para nombrarla finalmente, un caballero de los siete reinos.

In the name of the Warrior, I charge you to be brave

In the name of the Father, I charge you to be just

In the name of the Mother, I charge you to defend the innocent

Rise, Ser Brienne of Tarth, Knight of the Seven Kingdoms

La pequeña mirada entre Brienne y Podrick buscando una aprobación, la espada de Jaime que va coronando de lado a lado, la fotografía que nos hace sentir que solo están ellos dos y el resto del mundo desaparece, la actuación de Gwendoline Christie que refleja perfectamente la expresión de una mujer cumpliendo su sueño en una habitación llena de hombres los cuales en vez de juzgarla y discriminarla, la aplauden con amor y admiración. Brienne no solo está siendo consagrada como lo que siempre deseó pero nunca se animó a profesar porque lo consideraba imposible, sino que también lo está haciendo la persona que más respeta y siente un profundo amor. A Knight of the Seven Kingdoms son Brienne y Jaime y su historia de respeto y honor.

Arya y su última noche

Todos nuestros personajes vivieron este capítulo como si fuese su última noche con vida y Arya no fue la excepción. La no tan pequeña Stark empieza el episodio yendo a visitar a Gendry para ver si el arma que le encomendó hacer ya estaba lista. El herrero, sin entender todavía cuanto cambió Arya, le dice que todavía no la empezó a hacer y le sugiere que capaz lo mejor sería si se quedase en la cripta durante la batalla. Ja, pobre Gendry no sabe con quien está hablando. En un juego de coqueteo juvenil Arya le demuestra que ya no es más una niña y que cuando llegue la batalla, ella va a ser la primera en pelear.

Luego de una conversación con The Hound, Arya decide pasar sus posibles últimas horas haciendo algo que a muchos nos sorprendió: teniendo su primera vez con Gendry. Arya es un personaje que desde la primera temporada se basa plenamente en sobrevivir, entrenar, pelear y matar. La vimos quedarse ciega, vengar la Red Wedding, convertirse en nadie y finalmente volver a casa, pero acaso ¿alguna vez la vimos divertirse?. Este es el momento que Arya dice “ya está si me muero mañana quiero saber como se siente estar con alguien” y creemos que es lo más humano posible. A muchos se nos hace difícil ver a la pequeña Stark tomar una decisión tan madura pero recordemos que en la serie el personaje tiene 18 y Maisie Williams ya está en los 22 años así que en términos de edad todo está permitido.

Si nos ponemos a analizar esta escena de sexo es una de las más normales y consensuadas de todo “Game of Thrones”. Gendry es un chico que la conoce hace mucho, que le gusta, que la vio crecer y que ahora claramente se siente atraído hacia ella. En ningún momento el poder sale de Arya, esta es ella tomando control absoluto de la situación y por sobre todo, de su cuerpo. Estamos felices que nuestra pequeña asesina haya tenido una primera vez llena de respeto y amor porque ya todos sabemos que eso es difícil en Westeros.

Hagamos mención también al paralelismo con el primer episodio de la primera temporada donde Robert Baratheon le dice a Ned Stark “yo tengo un hijo, vos tenes una hija, unamos nuestras casas”. Acá se estaba hablando de Joffrey y Sansa pero todos sabemos como resultó ese matrimonio (Joffrey no te extrañamos), pero es interesante pensar como al final del día un verdadero hijo de Robert y una hija de Ned se unieron finalmente como el ex monarca quería.

MAD DANY

“A Knight of the Seven Kingdoms” nos dejó en claro algo que ya veníamos viendo hace bastante: a Daenerys lo único que le interesa es el Iron Throne y poco a poco se está perdiendo en su ambición. Durante estos dos episodios se refirió a la batalla contra el Night King como “la guerra de Jon”, dándonos a entender que la única razón por la cual ella está peleando en el Norte es por su amor hacia él. Acaso ¿esto la hace diferente a Cersei quien también pone por encima de la supervivencia su lucha por el trono?

En la conversación con Sansa por ejemplo, todo es amor hablando de Jon haciéndonos creer que esa es su prioridad ahora pero al instante que se toca el tema de la independencia del Norte y Sansa deja en claro su posición, Daenerys cambia su cara y nos acordamos de su mentalidad de “o estás conmigo o te quemo”.

Pero donde realmente entendemos a que está jugando la madre de los dragones es cuando Jon Snow decide, incredulamente, contarle la verdad a su amante: su verdadero nombre es Aegon Targaryen. Mientras que la mayor preocupación de Jon es el hecho de que su amada y él comparten sangre (tía y sobrino), Daenerys parece solo concentrarse en el hecho de que si lo que le está diciendo es verdad, significa que Jon es el último heredero hombre de la casa Targaryen, dándole así más derecho que ella al Iron Throne.

La decisión de Jon de contarle la verdad a Daenerys tan solo momentos antes de la batalla de Winterfell es digna de un hijo de Ned Stark y no de una buena manera. Recordemos que fue la nobleza extrema de Ned la que lo llevó a su muerte y ¿cómo estamos tan seguros de que lo mismo no le va a pasar a Jon?

Desde la primera temporada Daenerys se afrontó a diversos desafíos con gente que no estaba de acuerdo con ella pero siempre terminó ganando por el simple hecho de ser una buena conquistadora y poseer tres dragones adultos. Siempre obtuvo lo que quiso sin importar que, pero ahora está en el Norte. En el frío. La gente que tiene a su lado dudan de ella, aquellos que pretende gobernar cuando llegue al trono. Está perdida y no sabe como actuar porque de la única manera que siempre le funcionaron las cosas fue quemando a cualquiera que se le enfrente. Poco a poco vemos como se va perdiendo en la ambición y en el orgullo Targaryen (¡hasta defendió a su papá (the Mad King) en el juicio de Jaime!) que probablemente la lleven a su fin.

Sin embargo no vemos la reacción completa de Dany ya que la conversación es interrumpida por la llegada de los muertos. El Night King llegó. Los white walkers están listos. Se terminó la previa, en una semana se viene la batalla.

Bonus track:

  • La pequeña escena entre Davos y Gilly convenciendo a una niña para que se quede en la cripta cuidando a las mujeres y niños es un bello gesto y guiño al pasado de estos dos personajes: Shireen. En ningún momento se menciona el nombre de la pequeña pero todos sabemos la influencia que tuvo ella en ambos personajes y por las expresiones de los mismos (sobre todo la de Davos) entendimos perfectamente el significado de la escena.
  • Lyanna Mormont y Ser Jorah finalmente teniendo una escena juntos fue un bello momento que no nos acordábamos que necesitábamos pero que lindo fue recordarlo.
  • La historia de Tormund contando como mató a un gigante y después fue amamantado por la esposa nos perturbó a todos y aún lo seguimos queriendo.
  • Amamos la previa con vino que se armó al rededor del fogón y más con un Pod que te canta Jenny of Oldstones (ya la pueden encontrar en Spotify)

Y bueno así nos despedimos una vez más con el adelanto para el siguiente capítulo, también conocido como la batalla de Winterfell la cual será la más grande en la historia de la serie:

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