Cuando abre sesión y llama por Skype todavía se lo nota eufórico. Sundance pasó hace ocho meses pero RJ Mitte sigue orgulloso por lo conseguido durante el festival de la mano de su último proyecto cinematográfico: Tiempo Compartido, una película mexicana rodada en Acapulco que se quedó con el premio al mejor guión.

El desafío fue grande para este actor de 26 años que tuvo que aprender un libreto en español, con la ventaja de conocer de lleno la actividad de su personaje. En la película dirigida por Sebastián Hoffman interpreta a Tom, un coach motivacional bastante cínico que enseña cómo manipular a la gente. No es que RJ fuera un manipulador sino que desde hace un tiempo se dedica a dar charlas en universidades donde habla de cómo enfrentar los miedos de la vida. “Empecé después de Breaking Bad, soy un filántropo, creo mucho en el impacto que una persona puede tener en el otra”, cuenta en una distendida charla.

“Al principio no me gustaban, no me interpelaban. Pero ahora es algo cotidiano en mi vida”, aseguró. Más allá de que se especializó en motivar a la gente, en concientizar para no dejarse dominar por los temores, RJ dice que “todavía tengo miedo cuando actúo, es algo que no cambia. Miedo a no poder llevar plata a mi casa, a no poder competir con un actor talentoso, a tener la posibilidad de crecer y que te la saquen”. Por eso dice que la clave está en hacerse cargo de eso y dar lo mejor de uno mismo.

Así enfrentó la gran oportunidad de su vida cuando le tocó audicionar para Walt Jr. en Breaking Bad. Fueron cinco presentaciones hasta que finalmente convenció a los productores y se quedó con el papel. ¿Qué tuvo que hacer? “Interpreté la escena en la que me subía los pantalones. Por suerte la chica que estaba a cargo se había quebrado, tenía muletas y me las presto”, recuerda RJ.

Por ese entonces, el actor tenía 12 años. Para cuando la serie terminó, tenía casi 21 y muchas cosas habían pasado. “Una producción así te cambia la vida, es una herramienta muy poderosa”, asevera Mitte, quien cuenta que cada vez que tuvo que estar en el set dio todo de sí y hasta bromea con las similitudes entre la familia ficticia que conformó con Walter White (Bryan Cranston) y Skyler (Anna Gunn): “Se parece mucho a mi vida. Sacas a Walter y a Jesse y es igual. En casa tenemos la misma dinámica”

Esa pequeña producción sobre el narcotráfico en Nuevo México

Si hubo dos series que cambiaron la forma en la que consumimos ficción, esas fueron Lost y Breaking Bad. Mientras la primera se popularizó a fuerza de Cliff hangers y debates online en foros –en el sentido en el que logró hacerlo de forma masiva-, la segunda conquistó al público al punto de que después de su finalización muchos buscaron una heredera que supliera el vacío que dejó ese capítulo final emitido hace ya cinco años.

“Empezamos la era dorada de la televisión cinematográfica. Prefiero las películas, y las series que había parece que se quedaban cortas. Pero Breaking Bad, Mad Men y The Walking Dead cambiaron eso porque tienen un alto valor cinematográfico”, sostiene RJ. Además, agrega que “era un show muy técnico no se editaba mucho, se respetaba el guion, y creo que eso fue algo que cambio la historia de la televisión”.

De la mano de una producción de esa talla, llegó la fama y la locura de los fanáticos de la serie; díganle si no a los propietarios de la casa en la que vivían los White, que año a año sufren a algún desquiciado que va a tirar pizza al techo. “Nunca pensé en la popularidad, solo en que la gente disfrutara y ya”, cuenta Mitte, al tiempo que agrega que “tenés que tener cuidado porque sólo sos tan bueno como tu último trabajo”.

Uno de los grandes pilares de la serie tenía que ver con el modo en el que los guionistas manejaban la muerte de los personajes: nadie era intocable. En este sentido, RJ asegura que nunca se habló de la muerte de Walt Jr. aunque él se encargó de sugerirlo: “El mayor sacrificio para Walter hubiera sido matar a su hijo, algo que me hubiera dejado sin trabajo. Cuando vivís en un mundo así, cualquiera puede morir, no es un mundo mágico en el que alguien puede ser intocable, y es algo que me encantaba del show, cualquiera podía morir”.

Por eso, al momento de hablar sobre los personajes que perdieron la vida en las cinco temporadas de la serie hay mucha tela para cortar. En el caso de RJ, el actor tiene muy en claro dos que quedaron marcadas a fuego en su memoria: “La más impactante fue la de Jane, cuando tuvo una sobredosis. Fue fuerte porque tenía dos amigos que habían pasado por lo mismo en esa época. Fue muy real para mí”. Cuando se trata de la creatividad como factor sorpresa, Mitte señala la muerte de Hank, quien termina enterrado en el desierto, ya que si bien sabía que iba a pasar, “fue triste verlo partir”.

Sin duda alguna, el paso por Breaking Bad fue un antes y un después en la vida de RJ. Desde la incontable cantidad de desayunos que comió –“Me tomó como cinco años volver a comer cereal (risas)”- hasta lo que significó para él como forma de demostrar que la parálisis cerebral no lo define como actor.

“Trato de romper esa brecha entre ‘actor’ y ‘actor discapacitado’, si te pueden contratar más allá de tu discapacidad deberían hacerlo”, cuenta. Acá Tiempo Compartido, su proyecto más reciente, toma fuerza.

El mejor guión de Sundance

“El director me vio dando charlas motivacionales y me dijo que me quería para hacer de Tom, una persona que hace eso, pero es malvada, le enseña a la gente a ser mala. Y es perfecto, me encanta”, afirma RJ. Se trata de una película mexicana que cuenta la historia de dos familias diferentes que viajan a un hotel y que por un error administrativo quedan hospedadas en la misma villa.

El film se quedó con el mejor guión en Sundance y allí Mitte encarna a un frívolo coach motivacional que habla en español (¡!). “Hay un dato curioso sobre eso: mi primer idioma fue el castellano. Cuando era chico tuve una niñera hondureña y solo hablaba ese idioma, pero mi mamá no entendía nada y me enseñó a hablar inglés”, cuenta RJ, quien asegura que “entiendo cuando lo hablan, pero no lo uso, no lo practico”.

¿Cómo hizo entonces para aprender las líneas? La explicación es bastante sencilla: entre una profesora y una asistente de dirección que le enseñaba fonéticamente, RJ sacó adelante el papel. “De todas formas, no querían que mi personaje fuera perfecto en el español, sino que hubiera algo raro en él”, explica.

Una de las cosas que destaca RJ con respecto a Tiempo Compartido tiene que ver con la experiencia de trabajar en un proyecto independiente. Es que si tiene que comparar este rodaje con lo que fue su paso por Breaking Bad, las diferencias son siderales.

“Cuando trabajás en un proyecto indie, hay un libreto y hay cierta fluidez que te permite jugar con tu personaje, pero lo tenés que hacer rápido, tenés que resolver tu personaje rápido. Es algo que lo diferencia de las grandes producciones, que te dan cierto tiempo para exprimir al máximo tu papel”, explica.

Después de un exitoso paso por Sundance a principios de año, Tiempo Compartido sigue recorriendo distintos festivales internacionales y puede disfrutarse en México. Aunque todavía no tiene fecha de estreno a nivel mundial, la película podría desembarcar en alguna plataforma que ofrezca contenidos por streaming. Habrá que esperar. Por lo pronto RJ se encarga de decirnos que TENEMOS que verla y que está orgulloso de lo que hicieron.

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