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El Gran Showman (EU, 2017) es una película dirigida por Michael Gracey, protagonizada por Hugh Jackman, Zac Efron, Michelle Williams, Rebecca Ferguson y Zendaya.

La trama se basa vagamente en la vida del artista circense americano P.T. Barnum, quien se hizo notorio por sus numerosos engaños de moralidad cuestionable, su avaricia desmedida y, sobre todo, por crear uno de los circos más famosos del mundo.

La película, sin embargo, opta por representar a Barnum como un hombre de corazón de oro que “dio la oportunidad” a personas con capacidades y aspecto diferentes (etiquetados en esa época como “fenómenos”) de presentarse al escenario y mostrar sus talentos en el circo. Durante la película, Barnum aprende la importancia de apreciar a su familia y al grupo de personas diferentes a las que contrato en el circo por encima de los lujos que le trajeron la fama y el dinero.

Habiendo sido nominada a tres globos de oro por mejor comedia o musical, mejor actor principal y mejor canción original, cualquiera podría asumir las tres siguientes cosas: 1) es una buena película 2) Hugh Jackman y muy probablemente el resto del reparto dieron una gran actuación y 3) las canciones son bastante pegajosas e increíbles, con una coreografía que muy seguramente será inolvidable. Bueno, lamento decirles que, aunque “El Gran Showman” tiene la virtud de tener a un carismático y bien actuado Hugh Jackman, la película falla espectacularmente en cuanto a su calidad narrativa y, sobre todo, musical.

Y ese fracaso espectacular, debo admitir, me hizo disfrutar enormemente “El Gran Showman” de la misma manera que disfruté “The Room” (catalogada como una de las peores películas de la historia). Es decir, de una manera muy irónica.

Para empezar, la falla más notoria de la película es su pobre desarrollo de la trama. La película cubre demasiados eventos de manera rápida sin dejarlos marinar o desenvolverse de manera natural. Como ejemplo, la transición desde el momento en que Barnum enlista a las diferentes atracciones (es decir las persona a quienes él EXPLOTÓ en la vida real) hasta el éxito de su circo es demasiado abrupto y repentino de manera que es difícil desarrollar empatía hacia cualquier otro personaje que no sea Barnum.

Otra de las enormes fallas de esta película es las canciones terriblemente genéricas y mal pensadas para el contexto histórico en el que se desarrolla la película. En otras palabras, la mayoría de las canciones son del genero pop lo cual en sí no es malo, pero frustra bastante que musicalmente no se sienta ingenioso o inventivo al punto de que las canciones parecen más sacadas de un comercial de agencias de viajes que de un espectáculo de Broadway.

El colmo máximo en cuanto a lo musical es cuando Jenny Lind, un personaje en la película que fue una cantante de ópera en la vida real se pone a cantar “Never Enough”: una canción estilo “soul” que a pesar de ser una buena canción por sí misma, contrasta horriblemente con la época victoriana en la que la película se ubica supuestamente.

Sin embargo, lo más sorprendente es la INCOMPETENCIA con la que esta película es dirigida. Siendo una opera prima del director australiano Michael Gracey se nota lo inexperto que este novato es en cuanto a producciones de alto nivel. Muchos de las tomas son bastante simples y opacas, filmadas en ángulos que desaprovechan bastante el espacio en el que las coreografías se desarrollan. Pero aun, los valores de producción, aunque seguramente caros, se sienten baratos e inapropiados para la interpretación cinemática que requieren.

Por último, el hecho de que esta película trate de venderte la idea de P. T. Barnum como un héroe igualitario y campeón de los oprimidos es sencillamente risible y patética. Empezando por el hecho de que este hombre en la película trata de enlistar a una serie de personas con fenotipos poco comunes (una mujer con barba, una persona con enanismo, entre otras) para hacerlos trabajar en su circo y exhibirlos como “fenómenos” con el fin último de…ganar MUCHO dinero para dejar mal al padre aristócrata de su esposa y probarle que él también puede ser un idiota con mucho dinero.

Todo lo anterior se pone peor cuando te pones a investigar más la vida del verdadero P. T. Barnum, quien era un tipo increíblemente avaricioso y despreciable en la vida real. Y por si no se pudiera poner peor, es aún más vergonzoso el hecho de que el marketing de la película ha puesto todo su esfuerzo en promover “This Is Me”, una canción usada como una oda de las minorías y los discriminados sociales representando a los personajes secundarios de la película los cuales son MUY apenas una presencia en la película, la cual es claramente un vehículo para el Oscar de Hugh Jackman.

En conclusión, esta película es un fracaso fascinante. Una trama cuya exactitud histórica es tergiversada haciendo ver a un personaje vil como un héroe y acompañada de una serie de canciones que, aunque buenas por mérito propio, son completamente inapropiadas para la época en la cual esta ubicada la película.

En lo personal recomendaría esta película si lo que quieres es entretenimiento superficial y ver un video musical extendido a casi dos horas. Por mi parte, yo sólo la volvería a ver para reírme ante la hilarante incompetencia que esta obra pretenciosa despliega en pantalla. Un 5 de 5 para mi.

Veredicto: 1 / 5 Mala película con algunas canciones rescatables

Veredicto personal: 5 / 5 Una película TAN MALA que es BUENA. Un completo deleite.

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